Con un año y medio de atraso en la entrega de la inmensa aeronave, el Airbus A380 por fin pudo surcar los cielos y demostrar que los gigantes también vuelan.
El avión más grande del mundo recaudó 1,3 millones de dólares en pasajes, que según se afirmó, serán entregados a obras de caridad.
Hay tres modelos del coloso de los aires, el primero es que realizó su vuelo comercial que tiene capacidad para 471 pasajeros. El segundo, es el modelo estándar puede transportar hasta 525 pasajeros. Sin embargo, el ganador es el charter, que puede trasladar 853 viajeros.
Por supuesto, vale decir que el primer vuelo no era apto para gente que no quisiera gastar plata. El más generoso a la hora de abrir su billetera fue el británico Julian Hayward. El hombre pagó 73 mil euros por dos suites en primera “para participar en este día histórico”, según afirmó.
Tanta plata fue recompensada, ya que además de ser el avión con mayor capacidad también es el más silencioso. Y el menú servido tampoco era para despreciar. Estuvo hecho a base de caviar, magret de pato con cerezas negras o vaca en wok con pimienta de Java, preparado por dos chefs a bordo, todo regado con un champán Dom Pérignon Rosado 1996,
Si bien el jueves fue el primer vuelo del Airbus A380, se espera que a partir de mañana los viajes sean regulares. Asimismo se prevén vuelos entre Singapur y Londres a partir de febrero y Japón figura como próximo destino, explicaron los responsables de Singapore Airlines.
Un total de 13 aviones A380 deben ser entregados el año que viene, 25 en 2009 y 44 en 2010. La segunda unidad será entregada a principio de 2008, también a Singapore Airlines. Las compañías Emirates, de Dubai, y la australiana Qantas empezarán a recibir aparatos en el verano de 2008.
La historia
El vuelo realizado esta semana no fue el primero que realizó el Airbus, pero sí fue el primero con pasajeros que hayan pagado su pasaje.
Hace dos años atrás, había tenido su debut trasladando a dos pilotos, cuatro ingenieros y 20 toneladas de instrumento de vuelo. En total despegó con un peso de 421 toneladas, lo que también constituyó un récord ya que fue el despegue más pesado de un avión comercial.
En septiembre del 2006, el A380 realizó su prueba de fuego trasladando a 474 pasajeros, todos ellos empleados de Airbus, pero la gran prueba de fuego fue la de este jueves, donde ante una multitud de personas fue recibido en Sydney.