El Programa Mundial de Alimentos deberá recortar ayuda a Birmania

Se dificulta, por el toque de queda y la falta de fondos, el apoyo humanitario al país asiático. Afectaría a niños y enfermos principalmente.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió hoy que se verá forzado a recortar la distribución de comida en Birmania si no recibe de inmediato más fondos, y dijo que el toque de queda impuesto dificulta el paso de los convoyes.

La agencia de la ONU requiere urgentemente de 3 millones de dólares para, al menos, "minimizar los efectos de los recortes de que se deberán empezar a hacer en noviembre por falta de contribuciones", señaló hoy, en conferencia de prensa, su portavoz, Christiane Berthiaume.

Advirtió, asimismo, que los primeros afectados serán los niños, ya que el PMA se verá obligado a reducir principalmente las dietas escolares que actualmente reparte.

"Los donantes no deben olvidar que en Birmania hay también un importante problema humanitario", agregó.

Desde el año pasado, el PMA trabaja en ese país para asistir a unas 500.000 personas, sobre todo niños, madres y enfermos de sida y tuberculosis de las zonas más aisladas, principalmente en las regiones fronterizas.

El presupuesto total de esa operación, de tres años de duración, es de 51,7 millones de dólares, de los que la agencia de la ONU sólo ha recibido 12 millones hasta el momento, según Berthiaume.

La situación humanitaria en Birmania se ha degradado en los últimos meses por el encarecimiento de los productos básicos, lo que fue el origen de las manifestaciones populares contra el régimen militar, que gobierna el país con mano de hierro desde hace 45 años.

El toque de queda instaurado por las autoridades para intentar frenar la rebelión popular ha afectado al tránsito de camiones con ayuda humanitaria en muchas partes del país.

"Se ha prohibido la circulación de los convoyes, pero no la distribución de la ayuda alimentaria, que se continúa realizando", precisó Berthiaume.

Por su parte, la portavoz del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Veronique Taveau, explicó que el personal que trabaja en Birmania también está sufriendo muchas dificultades para desarrollar las tareas humanitarias.