''Gritando y disparando a todos lados, los reclusos salieron el domingo de sus celdas y huyeron por el portón principal'', dijo a la AP el director de la cárcel de Yoro, Martín Pérez. Yoro es la capital de la provincia del mismo nombre, a unos 150 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
A su paso hacia la salida, los prisioneros mataron de un tiro en la cabeza al guardia Oscar Osorio, de 26 años. Luego hirieron de gravedad a los guardias penitenciarios José Benítez, de 25 años, en el abdomen, y a Esteri Navas, de 28, en el cuello, y huyeron.
''Ninguno de los custodios estaba armado porque era día domingo, cuando los reclusos reciben la visita de familiares y amigos. Y, por eso, no pudieron detener a los fugitivos'', dijo Pérez.
Informó que los presos escaparon en por lo menos tres automóviles de los visitantes, a los que sacaron de ellos al amenazarlos con sus armas.
''Hay un intenso operativo en busca de los prisioneros'', aseguró.
Pérez dijo que ''por lo menos seis de los fugados son muy peligrosos y estaban en la cárcel por varios delitos, entre ellos asesinato, secuestro y extorsión''.
En el penal hay 220 reclusos, cuando su capacidad es de apenas 75, y sólo 28 custodios.
La mayoría de los 24 centros penales hondureños, con 12.000 reclusos, poseen una escasa vigilancia por lo que son frecuentes las fugas y los asesinatos.
Unos 438 reclusos han muerto en casi siete años, desde el 2000, en sus propias celdas en casos separados.
El 67,7% de los reos no ha sido sentenciados en 10 años por la lentitud de la justicia.
Huyen 10 presos de una prisión hondureña
Un guardia murió y otros dos resultaron heridos luego que diez peligrosos reos armados con pistolas escaparon de una prisión estatal de la costa atlántica de Honduras.