Correa disolverá el Congreso, tras proclamar su triunfo electoral en Ecuador.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien se autoproclamó vencedor por mayoría absoluta en la elección de la Constituyente, ratificó el lunes que pedirá la disolución del Congreso opositor y descartó que la nueva Constitución vaya a ser de inspiración venezolana.

Correa aseguró que "Acuerdo País" hará una Constitución con consenso popular Foto: NA
Correa aseguró que "Acuerdo País" hará una Constitución con consenso popular Foto: NA

Dos conteos extraoficiales otorgaron al oficialismo entre 76 y  79 de los 130 escaños en disputa tras la votación del domingo, una proyección sobre la cual el mandatario se adjudicó la  victoria en una "elección limpia, democrática, eficiente y
transparente".

De confirmarse la tendencia, el gobernante socialista de 44  años habrá obtenido su tercer triunfo electoral consecutivo desde que alcanzó el poder en noviembre de 2006. En abril una mayoría histórica había aprobado la consulta que Correa promovía para aprobar la Constituyente.

"Creo que es la victoria más clara en América Latina, la más  contundente. En el caso ecuatoriano no se recuerda una tan  arrolladora",exclamó Correa un día después de hablar de un  triunfo "incuestionable".

El mandatario ratificó que pondrá su cargo a disposición de la  Asamblea para legitimar los plenos poderes de la misma y simultáneamente le pedirá la desintegración del Legislativo.

"Con el Congreso es muy difícil actuar y creo que el  pronunciamiento del pueblo ecuatoriano ha sido contundente: el  Congreso tiene que irse a la casa", afirmó el gobernante, asegurando que dicho poder quedará en manos de una "comisión que  legisle y fiscalice mientras trabaja la Constituyente".

No obstante, las fuerzas contrarias se abstuvieron de  reconocer el triunfo oficialista y se dijeron a la espera del  veredicto del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que prevé  entregar un primer consolidado el 11 de octubre.

"Nuestras proyecciones apuntan a conseguir entre 33 y 39 asambleístas", dijo Gilmar Gutiérrez, principal candidato del Partido Sociedad Patriótica (PSP, nacionalista), que habría logrado 18 bancas de acuerdo con un sondeo a boca de urna de la  consultora Investigaciones y Estudios, cercana al gobierno.

Correa aseguró que su movimiento Acuerdo País no hará una  Constitución a su medida, sino que esta será construida con "el  pueblo ecuatoriano" y mostró su reticencia a copiar modelos  externos. En ese sentido, el mandatario subrayó que su proyecto no será de inspiración venezolana, como sostiene la oposición dada la amistad del mandatario con su colega Hugo Chávez.

"No será una Constitución de Rafael Correa, de Acuerdo País.  Esto es una construcción del pueblo ecuatoriano, vamos a hacer
una Constitución para todos y para todas no para preparar al país para cuatro años de gobierno, sino para prepararlo para los
próximos decenios ", declaró.

 "¿Qué si nos parecemos al caso venezolano, al caso boliviano? Acá nos vamos a parecer al caso ecuatoriano (...) Va a ser una Asamblea muy inclusiva, muy participativa", afirmó el mandatario, quien alienta con matices el "socialismo del siglo XXI" que pregona el presidente de Venezuela.

Correa también negó que las reformas constitucionales puedan ser bloqueadas por la oposición como ocurrió en Bolivia."Nuestro buen amigo Evo Morales, que por lo buena persona que es, cayó en una trampa, cometió un error garrafal por las presiones que siempre hay (...) y aprobó que se requieran dos tercios de la asamblea para la reforma constitucional. Nosotros no cometimos ese error", explicó.

En ese sentido, explicó que para el aval de un artículo la  Asamblea ecuatoriana requerirá de 66 votos, la mitad más uno del
total de miembros.

Los analistas previeron que el virtual triunfo de Correa le dará un poder casi incontrastable en la Constituyente. "Frente a esta mayoría no hay fuerzas políticas representativas, lo que hay son grupos menores que no tienen una posición ideológica clara como el PSP", señaló a la AFP el
politólogo Simón Pachano, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

El ex presidente peruano Alejandro Toledo, observador de la elección, estimó que con su victoria Correa obtuvo un "mandato contundente". "Pero es una enorme oportunidad y responsabilidad porque en todo lo que haga no tendrá a nadie a quien culpar" si
sus reformas no funcionan, subrayó desde Quito a la emisora limeña RPP.