Esta receta dulce mexicana enseña cómo preparar churros caseros, un postre crujiente por fuera y suave por dentro. Ideales para compartir en familia o como merienda, los churros se combinan con azúcar, canela y chocolate caliente, ofreciendo un auténtico sabor mexicano que conquista a grandes y pequeños.
Ingredientes para unos churros perfectos
Rinde 8 porciones:
1 taza de agua.
2 cucharadas de azúcar.
½ cucharadita de sal.
2 cucharadas de mantequilla.
1 taza de harina de trigo.
Aceite vegetal para freír.
½ taza de azúcar adicional para espolvorear.
1 cucharadita de canela en polvo.
Chocolate para acompañar (opcional).
Paso a paso ¡muy fácil!
En una olla, hierve el agua con azúcar, sal y mantequilla hasta que se derrita esta última.
Retira del fuego y agrega la harina de golpe, mezclando vigorosamente hasta formar una masa homogénea.
Deja enfriar ligeramente y coloca la masa en una manga pastelera con boquilla estrellada.
Calienta el aceite en una sartén profunda a fuego medio-alto.
Forma tiras de masa y fríelas hasta que estén doradas y crujientes.
Escurre los churros sobre papel absorbente.
Mezcla el azúcar con la canela y espolvorea sobre los churros calientes.
Sirve acompañados de chocolate caliente si lo deseas.
De la cocina a la mesa
Los churros mexicanos caseros son un postre que combina tradición, textura y sabor. Su exterior crujiente contrasta con un interior suave y esponjoso, mientras que la mezcla de azúcar y canela realza su dulzura característica. Prepararlos en casa permite controlar la cantidad de azúcar y disfrutar de un postre recién hecho, lleno de aroma y sabor. Son perfectos para reuniones familiares, fiestas o simplemente para consentirse en cualquier momento del día. Acompañados de chocolate caliente, se convierten en un manjar irresistible. ¡A disfrutar!