El sexto capítulo de "Luis Miguel, la serie" abordó uno de los temas más controversiales en la vida del cantante: los excesos en los que habría caído Luis Rey para sacarle mayor provecho económico a su hijo cuando este era todavía un niño.
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La producción de Netflix repite códigos narrativos y estéticos de toda serie promedio. Una propuesta desabrida, que no logra captar el espíritu de la era y el ídolo a los que retrata.
En las escenas presentadas este domingo, Luis Miguel se encuentra filmando la película "Ya nunca más" y tiene problemas para memorizar el libreto porque, además del rodaje, tiene que dar conciertos por las noches y estudiar por las mañanas.
Cuando un médico le exige a Luis Rey que le dé descanso al niño, este lo soborna y consigue que el doctor le suministre efedrina.
La efedrina, descrita en la serie como "un medicamento muy peligroso que no se le puede dar a un niño", es una sustancia natural cuyos efectos son similares a los de la adrenalina. Aunque en los últimos años se ha ampliado su uso como producto adelgazante y estimulante, el sitio del consumidor de Eroski apunta a que continúa prohibida en varios países en la composición de productos cosméticos y de estimulantes deportivos por posibles riesgos derivados de su consumo.
En un artículo de Wikipedia se mencionan como efectos secundarios problemas para dormir, ansiedad, dolores de cabeza, alucinaciones, elevada presión sanguínea y aceleración del ritmo cardíaco.
En Luis Miguel, la serie, el niño sufre de vómitos durante la filmación y debe ser hospitalizado.
Fuente: Primicias Ya