El gobierno argentino anunció que servicios de contenidos por streaming como Netflix y Spotify van a empezar a pagar impuestos, a partir de una reforma tributaria que se pondría en acción después de las elecciones legislativas.
Sobre este nuevo régimen impositivo, el titular de la AFIP, Alberto Abad, explicó lo siguiente.
"Un canal de cable paga impuestos, pero un sitio de películas no. La idea es que, cuando el usuario paga el servicio, la tarjeta de crédito actúa como agente de retención de un porcentaje del pago", anticipó Abad sin precisar cuándo y cuánto será el impuesto.
Ahora, ¿qué significa esto? ¿Vas a tener que pagar más? Bueno, está dentro de las posibilidades.
Al tener un costo operativo mayor dentro de Argentina, estas compañías podrían subir sus precios. Pero la operativa es algo complicada. En el caso de Netflix y Spotify, su precio apunta a ser el mismo para todos los usuarios, con lo cual limitar un cambio sólo para el territorio argentino generaría conflictos.
Abad dijo que "ya hay países en donde Netflix tributa", y eso es cierto. El caso más reciente es el de Nueva Zelanda, que a fines de 2016 generó un cambio impositivo que se empezó a llamar "Netflix Tax", que obliga a todos los proveedores de servicios y productos online a pagar un impuesto. Esto le generó al estado neocelandés 180 millones de dólares en nuevos ingresos. En ese país, Netflix decidió no subir los precios, o sea, no transfirió el costo al usuario.
Esto marcaría un precedente para saber cómo se mueve la empresa frente a estas decisiones de gobierno. En cambio, compañías como Skype o Adobe sí elevaron sus precios al público después del "Netflix Tax", con lo cual habrá que analizar firma por firma.
Queda saber de cuánto es el impuesto y cómo será llevado a cabo. Por ahora, el precio de Netflix sigue siendo de $109 el básico, un estándar por $149 y un premium por $189.
Fuente: La Cosa Cine