El destacado músico Mario Mátar falleció esta tarde a sus 60 años luego de padecer una larga enfermedad.
Mátar fue uno de los más grandes guitarristas de Mendoza. Su estilo para tocar, sus avances tecnológicos, su técnica, siempre fueron incomparables.
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Dueño de una técnica única, desarrolló una vastísima carrera musical, con proyección nacional e internacional. Desde 1973, integró grupos como "Tiempo después" o "Altablanca", sin dudas el grupo más influyente de la historia del rock de Mendoza.
Tuvo momentos cumbres en su vida como cuando en 1984 viajó a Los Angeles por 6 meses en donde estudió en el Musicians Institute de Hollywood, con profesores de la talla de Duanne Deyo y Jorge Strums. De allí volvió con una guitarra sintetizada digital con MIDI marca Roland 707, siendo la primera en el país.
En 1985 se sumó a la banda que acompañaría a Piero en su gran gira de 10 meses por Latinoamérica, junto a Los Enanitos Verdes y la historia siguió con otro grupo señero: Salsa Blanca, grupo con el que estuvo en Italia por 6 meses.
Neptuno Club fue su última banda aunque también hizo cosas con Zonda Projeckt además de haber creado la música de numerosas obras de teatro, producido y grabado diversos solistas y grupos de Mendoza.
En 2010 fue distinguido como Ciudadano Ilustre de Godoy Cruz y a fines de 2016, en el marco de la conmemoración por el Día Internacional de la Música, recibió un reconocimiento por su trayectoria de parte de la Cámara de Senadores de la provincia, la Secretaría de Cultura y SADAIC.
Mátar, en silla de ruedas, en el acto en el que se impuso su nombre a la Escuela de Rock de Guaymallén.