Alanis Morissette tenía pruebas para desconfiar de su ex manager, Jonathan Todd Schwartz, quien finalmente confesó que le robó 4.800.000 de dólares, entre 2010 y 2014, años en los que trabajó para la cantante.
El año pasado, la artista había demandado a su representante, aunque llegaron a un acuerdo privado. Pero ahora se supo, según publica Los Angeles Times, que Schwartz presentó unos documentos legales en los que confesó ser responsable de fraude electrónico y evasión fiscal, delitos por los que podría ser condenado a prisión de cuatro a seis años.
Además, Morisette no sería su única víctima, ya que por la información brindada se desprende que también robó otro 1.700.000 millones de dólares a otros deportistas y famosos a los que representó mientras trabajaba en GSO Business Management.
En febrero, Schwartz tendrá que presentarse ante el juez para escuchar el veredicto, tras el acuerdo al que habrían llegado sus representantes legales con la Fiscalía.
Fuente: La Nación