Para mediados de 2014, Netflix ya tenía tres dramas originales; House of cards, Orange is the new black y Hemlock Grove, además de nuevas temporadas de The Killing y Arrested development.
También sumaba tres series infantiles exclusivas a la plataforma, y estaban preparando para estrenar dos series cómicas de autoría propia en 2015. Pero, su cada vez más amplio catálogo original tenía un punto en contra: la división casi absoluta entre material para adultos y para niños, sin termino medio.
Fue allí cuando el servicio incorporó a sus filas a un ejecutivo del canal infantil Nickelodeon, Brian Wright, para desarrollar series que, en el futuro, pudieran traer audiencias de todas las edades.
Un plan que comenzó a ver la luz en 2016: series como Fuller house, Haters back off, Stranger things y el revival de Gilmore girls formaron parte del plan para tener contenido que pudieran ver padres e hijos.
El fin de semana se estrenó Una serie de eventos desafortunados, que seguirá ampliando en 2017 el catálogo familiar del servicio de streaming. "Hace un par de años, repasamos y analizamos el catálogo de Netflix; teníamos grandes dramas, y estábamos entrando fuerte a la comedia. Pero eran historias para adultos", explica Wright al sitio La Tercera, agregando: "Entonces, en ese escenario, con Cindy Holland, mi jefa, vimos una gran oportunidad con algo que nadie estaba haciendo en televisión: prestar atención a la fórmula de Harry Potter, de Star Wars, de Pixar. Historias que cualquier persona de cualquier edad puede disfrutar. Nos pusimos como meta a consciencia diversificar nuestra programación hacia un público familiar".
La serie será el primer gran estreno de 2017 en un año especial para el mundo del streaming. Netflix ya no compite solo a nivel global, con Amazon Prime expandiéndose a casi todo el mundo a fines del año pasado. Pero según Wright, los planes no cambian: "Nuestra estrategia sigue igual; sabemos lo que estamos haciendo y hacia dónde vamos, y no nos distrae la competencia. Es obvio que la televisión por internet va a ser algo cada vez más común en el futuro en todo el mundo, pero aquí nos enfocamos en ser grandes, y no nos fijamos mucho lo que hace el resto".
Series como House of cards y Orange is the new black han edificado el prestigio de la compañía a través de premios y buenas críticas. Pero, en Netflix tienen claro que pueden limitar su público a sólo mayores de 18. Por eso 2016 fue el año que consolidó una programación alternativa. "Todo comenzó con Fuller house a principios de 2016, y los resultados fueron realmente positivos. Realmente creemos que estamos con algo bueno entre las manos", dice el ejecutivo.
Fuente: La tercera