El pasado sábado 13, los cuatro integrantes del grupo inglés Viola Beach, junto a su mánager, fallecieron luego de que el auto en que viajaban por Suecia cayera desde un puente de 25 metros de altura. Los músicos venían del festival Where’s the music?, en la ciudad de Norrköping.
La tragedia abortó de modo dramático los planes inmediatos del cuarteto, como el show que darían ese mismo fin de semana en la localidad británica de Guildford, o sus posteriores presentaciones en grandes festivales, como South by Southwest de Austin o T in the Park de Escocia. Aunque también algo más: sepultó abruptamente la carrera de una agrupación que disfrutaba de una escalada y de un incipiente interés de la escena de su país, el tradicional relato narrado por generaciones completas de grupos ingleses que saltan de los clubes y los traslados en auto, a los grandes estadios.
De hecho, el accidente ha impactado a casi todas las personalidades musicales de la isla, quienes han expresado su conmoción a través de la redes sociales, como ha sucedido con Travis, The Coral, The Cribs, The Enemy, o solistas como Billy Bragg.
Eso sí, los más activos han sido los ilustres Liam Gallagher, The Stone Roses y Kasabian, los que, a través de sus cuentas de Twitter, han iniciado una campaña para lograr que su single debut, "Swings & waterslides", llegue al número uno durante este fin de semana en el ránking UK Singles Chart, el más importante de la industria local, con el propósito de destinar las ganancias a sus familiares.
Viola Beach poseía un destino promisorio desde sus orígenes en 2013 en la localidad de Warrington, para debutar en vivo dos años después en el legendario club La Caverna -el mismo que vio despegar a The Beatles, una de sus influencias- y ser incluidos en el espacio BBC Introducing.
Fuente: La Tercera