La última edición de los Premios Grammy fue una noche para el recuerdo. No sólo los ganadores fueron noticia, Lady Gaga recordó a David Bowie en un gran homenaje y hasta Lionel Ritchie tuvo su lugar.
Pero uno de las participaciones más esperadas de esta edición era la de Adele. La cantante británica protagonizó un mal momento durante su aparición.
El Staples Center de Los Angeles fue el escenario en el que Adele presentó "All I Ask", uno de los temas de su exitoso disco 25. Pero algo salió mal.
Según explicó, el micrófono del piano cayó dentro de la caja del instrumento lo que provocó la saturación del audio, eso desencadenó una serie de errores que finalizaron con la cantante equivocando su registro vocal.