Considerada un equivalente local de figuras claves para el cine como Ingrid Bergman o Greta Garbo, Michele Morgan es la estrella femenina francesa más importante antes de los años 60´, en la misma dimensión de personalidades como Simone Signoret.
Fue descubierta en 1935 por el actor argentino afincado en Paris George Rigaud que la impulsó a actuar en cine donde comenzó con pequeños papeles en títulos como La Señorita Mozart (1935).
En menos de un par de años consiguió roles más jugosos en Treinta Mamas Para Un Bebé (1936), Gigolette (1937), Gribouille (1937) y Tempestad (Orage, 1937).
Su consagración llegó con uno de los éxitos más grandes del cine francés de ese periodo, El Muelle De Las Brumas (1938). El film combinaba thriller y melodrama con una locación increíble y un elenco supremo para la época dirigido por Marcel Carné.
Le siguieron títulos como El Arrecife de Coral (1938), Los Músicos Del Cielo (1939), Aguas Borrascosas (1939), La Ley Del Norte (1939) y La Francia Eterna (1940).
Contratada por el estudio norteamericano RKO se la vio en Juana De Paris (1942), Cita En Londres (1943), Cuesta Arriba (1943) y el film que reunió a parte del equipo de Casablanca; Pasaje A Marsella 1944).
En el periodo en que vivió en Hollywood construyó una casa en las colinas donde - dos décadas y media más tarde - Charles Manson asesinó a la actriz Sharon Tate.
Sin embargo la carrera de Morgan en Hollywood no terminaba de arrancar y eso la llevó a regresar a la Francia después de la ocupación nazi para retomar su carrera en films como La Sinfonía Pastoral (1946), otro hit que además le dio el premio a la mejor interpretación femenina en el festival de Cannes.
En la década del 50 sus proyectos oscilaron entre Paris, Hollywood e Inglaterra: El Castillo de Vidrio (1950), El Minuto De La Verdad (1952), Oasis (1954), Cuentos De Verano (1958 - junto a Alberto Sordi y Marcello Mastroianni), ¿Por Qué Vienes Tan Tarde...? (1959) y Fiestas de Invierno (1959 - junto a Alberto Sordi y Vittorio De Sica).
En los años 60 una nueva generación de críticos luego convertidos en directores se opuso al cine de estudio con estrellas que Morgan solía protagonizar. Eso no impidió que siguiera con una carrera activa y exitosa. Ese año anunció su retiro del cine aunque se la volvió a ver en el film de Claude LelouchEl Gato y El Ratón (Le Chat Et La Souris, 1975).
Fuente: La Cosa Cine