Vanina Escudero fue consciente del cambio. Y ella misma puso su cabeza a disposición para que su larguísimo pelo quede reducido a una mínina expresión. Eso sí. "(Tengo) un poco de nervios...", confesó la bailarina, antes de que su peluquero de confianza pusiera tijeras a la obra.
Una foto publicada por Vanina Escudero (@vaninaescudero) el 3 de Nov de 2016 a la(s) 6:29 PDT