«En ocasiones veo muertos», y claro, la tristeza le ha ido invadiendo hasta hoy, que comisuras cejas y ojos apuntan lánguidos al suelo. Haley Joel Osment sigue siendo actor, pero aquel niño adorable que pasaba y trasmitía miedo y ternura, es ahora un adolescente sin mayores virtudes estéticas.
El aspecto de quien fuera aquel vivaz niño solo en una casa asaltada nos es más familiar. Macaulay Culkin no ha dejado de ser noticia por varios incidentes, problemáticas familiares varias, consumos poco recomendados y, en fin una vida azarosa que ha ido poniéndole el rostro de la derecha, donde antes había un niño angelical.
Edward Furlong prometía, dada su belleza infantil, una carrera más o menos próspera en esto del cine. Pero su prosperidad no pasó de Terminator. Después, el éxito le llevó al alcohol, el alcohol a las drogas, las drogas a delinquir y sus delitos a la cárcel... Su aspecto actual delata todo ello.
A Angus T. Jones la vida no le ha tratado demasiado mal, es una simple cuestión de elección estética. Aquel pequeño tan gracioso de Two and a half men, es un joven que en nada recuerda a su pequeño personaje.
Cierto, a ella sí que la reconocerías. De hecho, aquella encantadora niña Disney, Lindsey Lohan no ha dejado de estar en las páginas de sucesos desde que cumplió 15 años. Un ingreso para desintoxicarse, un egreso para intoxicarse... Y así semana tras semana, aderezado con algún incidente de mayor o menor importancia judicial.
Fuente: hoycinema.abc.es