Richard Gere es uno de los actores más populares de la historia del cine. A pesar de que la Academia lo ha ignorado sistemáticamente, nunca ha obtenido una nominación al Oscar, hay cinco motivos suficientes para hacerle el aguante.
1. Porque nos dio el mejor levante del cine
¡Qué me hablan de Casablanca! El gran final de la historia cinematográfica es el de Reto al destino (1982), con Zack de uniforme irrumpiendo en una fábrica para llevarse en sus brazos a Paula (Debra Winger), su salvación. Y pensar que esta icónica escena casi no existe, ya que Gere había convencido al director, Taylor Hackford, de cambiarla porque la consideraba sentimentaloide. Pero el director vio cómo se emocionaron los extras durante los ensayos y decidió dejarla.
2. Porque le ganó a Serpico, Superman, Rocky y Highlander
Su carrera (y, en especial, la de Julia Roberts) explotó con el suceso de Mujer bonita (1990), que recaudó más de 460 millones de dólares y se convirtió en la comedia romántica más taquillera de la historia en los Estados Unidos. Pero no todos saben que Gere no fue la primera elección del director Garry Marshall, quien antes consideró a Christopher Reeve, Al Pacino, Sylvester Stallone, Christopher Lambert, Daniel Day-Lewis y Denzel Washington para el papel del empresario putañero.
3. Porque estuvo casado con Cindy Crawford
Durante cuatro años, amaneció al lado de la que fue considerada una de las cien mujeres más hermosas de todos los tiempos. Respect forever, Richard.
4. Porque lo exiliaron del Oscar
En 1993, subió al escenario para presentar los nominados en la categoría dirección artística. En el teleprompter, tenía un discurso sobre cómo Monet, Rembrandt y Da Vinci, si vivieran en esta época, serían directores de arte. Pero Gere lo ignoró y prefirió concientizar sobre la situación sociopolítica en China. "Estoy sorprendido con la idea de que hay mil millones de personas viendo esto ahora. Me pregunto si Deng Xiaoping nos está viendo, rodeado de sus hijos y nietos, sabiendo de la horrenda situación de los derechos humanos en China, no solo contra su propia gente, sino también contra la del Tibet". Fue la misma entrega en la que Susan Sarandon y Tim Robbins criticaron al gobierno de Estados Unidos, una noche que enfureció a los organizadores de la Academia por el contenido político de la velada. Sarandon terminó obteniendo una estatuilla en 1996 por su papel en Mientras estés conmigo, y Robbins en 2004 por Río Místico. Pero al buen Richard lo vienen ignorando desde entonces, incluso después de haberla gastado en Chicago (2002), performance por la que ganó un Globo de Oro y un SAG Award, pero que ni le valió una nominación al Oscar.
5. Porque es un muerto de hambre
Resulta que, el año pasado, una turista francesa que paseaba por Nueva York vio a un pobre hombre revolviendo la basura cerca de la estación Gran Central. La mujer, que salía de una pizzería, conmovida por la imagen se acercó y le ofreció la porción que llevaba. "Lo siento, la pizza está fría", le dijo, en una mezcla de francés e inglés. "Muchas gracias, que Dios la bendiga", le respondió el vagabundo, que resultó ser Gere, en plena filmación de Time Out Of Mind. No sabemos si Richard, actor de método, no quiso abandonar su rol ante semejante interrupción, o si realmente tenía hambre.
Fuente: rollingstone.com.ar