Chayanne pasó por Mendoza en el marco de su gira nacional En todo estaré. Apenas 7 minutos después de lo previsto, el puertorriqueño subió al escenario del Stadium Arena Maipú. Allí, 5 mil almas se pusieron de pie para recibirlo y moverse al ritmo de Quiero Bailar Contigo, luego sonó Salomé e inmediatamente después, saludó a "su gente bonita". "Esto se ha hecho con amor, para ustedes, así que ustedes piden y yo...doy".
Nada más se le puede pedir a ese morocho. Él se mueve con swing, nunca deja de sonreír, es cálido y sabe dar golpes de efecto: subió a una nena al escenario y le cantaba en sus brazos, tomó los teléfonos de un par de fanáticas y se hizo una selfie, posó para todas las cámaras que pudo, recibió con gusto los regalos que le arrojaban al escenario y hasta celebró un vino que le dieron cuando caminó entre el público de las primeras filas.
En el escenario lo acompañan 9 músicos y 8 bailarines. De fondo, dos pantallas gigantes y una mediana en medio, que funcionan de modo individual o como una sola, una destacable puesta de luces y un juego de cámaras bien logrado, hacían que el espectáculo se disfrutara en su totalidad. No tenía desperdicio oírlo ni muchos menos verlo.
Presentó varios cambios de ropa, deslumbró al inicio, todo vestido de negro: con un pantalón encuerado, una camisa y saco de leopardo abrillantado. Pero rápidamente le puso color a su atuendo con una chomba azul eléctrica, más tarde se vistió gris claro, con chomba y saco y se despidió con una campera blanca.
Personalmente, esperé más baile en el show. ¡Ojo! No caben dudas de que se mueve como pocos, pero ha dejado un tanto de lado las múltiples coreografías y sólo comparte y coordina algunos pasos con sus bailarines. Dio la sensación de que el escenario le quedó chico, en momentos se desplazaban sobre él 20 personas y no contaban con mucho lugar para moverse, ya que de fondo, sobre unos escalones, estaba la banda.
Chayanne repasó sus principales éxitos de su carrera, como Provócame, Torero y Un Siglo Sin Ti, y temas de su último disco En Todo Estaré. Después de casi 2 horas de show, donde todos se sumieron bajo su encanto y disfrutaron de un concierto para el recuerdo, tanto por la magnitud del espectáculo como por la calidad del artista, Chayanne se despidió de las mendocinas.