Cuando otros piensan en el retiro, Raphael afronta en su nueva gira la enésima vuelta de tuerca de una carrera incombustible que, tras décadas en los altares de la canción melódica, le llevará a debutar en el festival Sonorama ante un público aparentemente ajeno, el "indie".
"'Indie' no significa otra cosa que independiente. Lo que me pregunto es cómo no he ido antes, porque si hay un artista que siempre ha hecho lo que ha considerado que tenía que hacer y que ha sido patrono de mí mismo, soy yo", razona en una entrevista con Efe el célebre artista español.
A sus 71 años, Raphael iniciará en Cambrils (Tarragona, noreste de España) el próximo domingo la que ha definido como su gira "más contundente", titulada De amor & desamor, mientras sigue a la búsqueda de un techo que "está muy alto" y que aún no ve.
"Mientras se tenga la ilusión que yo tengo y las ganas de hacer cosas nuevas, o de mejorar las que ya he hecho, nunca se toca techo", afirma el artista, que asegura que solo se enfocará en aquello que aporte. "No voy a repetirme", apuesta.
En esa línea lanzará un disco titulado igual que la gira en el que recuperará su "repertorio de amor y desamor", con muchas de sus canciones históricas.
La gira de De amor & desamor durará desde este mes de agosto hasta diciembre, cuando cierre en Madrid y, anuncia, en enero grabará otra vez canciones nuevas con la ayuda de compositores jóvenes.
Todo esto supondrá su estreno en la discográfica Universal Music. "Hacía falta que se mojaran mucho y por eso lo hemos hecho", explica el único músico español con un disco de uranio por unas ventas superiores a los 50 millones de copias, que cree que esta será la última compañía por la que pasará antes de convertirse en un icono.
Porque, en su opinión, él aún no ha alcanzado esa categoría. "No me considero un icono, una persona tan vigente como yo, tan en el ajo de todo, no es un icono", insiste el popular cantante.
Fuente: eluniversal.com