El exitoso e inesperado lanzamiento en 2013 de Beyoncé sentó cátedra y son varios los álbumes que, de repetir sus pasos con un lanzamiento sorpresivo, podrían convertir este otoño de grandes incertidumbres en una pletórica campaña con los ojos puestos en U2, Madonna, Rihanna y Adele.
El disco de Adele es el que más posibilidades tiene de protagonizar una súbita salida al mercado, sin promoción previa. El Daily Star publicó en junio que todo el trabajo estaba finalizado, que estará en la calle en octubre o noviembre y que es probable que se titule 25, por la edad que tenía cuando se compuso.
Más recelos si cabe plantea lo nuevo de U2, que lleva anunciándose y postergándose desde 2010. Un portavoz del grupo descartó un nuevo retraso a 2015 y, según el tabloide The Sun, será en noviembre cuando se publique la continuación de No line on the horizon (2009).
Las artistas de la doble "n", Rihanna y Madonna, llevan tiempo enfrascadas en el estudio. Se sabe que la de Barbados ha colaborado para su octavo disco de estudio con Chris Martin y Kanye West (otro que podría tener novedades propias) y que el de la ambición rubia, el número 13, podría contar con más invitados ilustres: Miley Cyrus, Katy Perry, Avicii, Diplo...
Bob Dylan, Taylor Swift, Red Hot Chili Peppers, Emeli Sandé, No Doubt, Garbage, Take that y Nicki Minaj; son otros artistas que han estado ocupados con nuevo material en los últimos meses y que podrían dar la campanada antes del final de año.
El gran disco de octubre, a falta de detalles como el día exacto de su publicación, será The endless river, álbum con material inédito de Pink Floyd grabado entre 1993 y 1994, con la producción de David Gilmour y Phil Manzanera.