Con el fin de acercar la ópera a un público masivo, la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo y un grupo de destacados cantantes mendocinos se reúnen para montar la tradicional obra “Don Juan”, del ilustre compositor y pianista austríaco. Las citas serán el viernes 22, a las 14.30 y a las 16, y el sábado 23 de agosto, a las 21.30, en el Teatro Universidad.
La propuesta forma parte del ciclo 2014 de Conciertos Didácticos que promueve el Organismo Artístico Universitario, y busca ofrecer material específico a alumnos de las escuelas primarias, secundarias y público en general, para permitirles acercarse a este popular género de manera amena y entretenida. En tal sentido, se realizará una explicación detallada sobre la ópera en general y en particular sobre el argumento de “Don Juan” de Mozart, proyectándose los textos mientras se interpreta la obra.
La dirección musical estará a cargo de la directora argentina Lucía Zicos, en tanto que la puesta en escena fue diseñada por la actriz Marcela Montero. El elenco de cantantes fue seleccionado y preparado por la destacada soprano Marcela Carrizo.
El viernes 22 de agosto están previstas dos funciones para estudiantes, a las 14.30 y a las 16, con entrada general de 10 pesos, en tanto que el sábado 23 de agosto, a las 21.30, se presentará una versión para toda la familia, con entradas desde 40 pesos. Los espectáculos serán en el Teatro Universidad.
Los interesados en adquirir sus entradas y en obtener más información dirigirse al Teatro de la UNCuyo (Lavalle 77, Ciudad), o llamar a los teléfonos 4204548 / 4204549 / 4204550 / 4297279.
Para explicar más sobre esta propuesta, MDZ habló con la soprano Marcela Carrizo y con el Coordinador General de la Orquesta, licenciado José Loyero.
-¿Qué es “Don Juan”?
Marcela Carrizo: es una ópera de Mozart que fue compuesta en el siglo XVIII. Don Juan es un personaje que viene de El convidado de piedra, que se abusa de su mujer, de sus compañeros y sus pares. Sin dudas que es tema muy actual.
-¿Y por que surge la idea de hacerla didáctica?
MC: esta idea surgió porque hay tanta gente que estudia canto y hay tan poca posibilidad de hacer ópera en Mendoza. Esto se da no sólo porque las instituciones no pueden organizarlas sino también por el ego nuestro, de los artistas, que estamos pensando demasiado alto y no ayudamos a hacer cosas. Por eso pensamos en esta ópera, que no es sencilla pero tiene un tema muy actual. Hice una reunión, invité a todos los que pude y les conté la idea. Fuimos quedando los que estamos y el año pasado lo hicimos en La Nave Cultural, con un proyecto muy chiquitito. Teníamos miedo de como nos podía ir y fuimos a la sala más chica. Llenamos todas las funciones y en La Nave nos ofrecen volverla a hacer en la sala 2, donde volvimos a llenar. Ahí nos animamos a este sueño. Esta obra es una reducción y se han elegido las arias y los “recitativos” que van siguiendo el texto para que se entienda bien y lo pensamos como un didáctico para adolescentes. Y ahí está la jugada más grande porque queremos ver cómo responden. La hemos armado con subtítulos y tratado del texto, reemplazando palabras clásicas por algunas más actuales. Y también queremos formar más público porque no siempre hay óperas en Mendoza y está bueno que haya gente preparada para disfrutarla.
-Ustedes plantean la obra para jóvenes y familia.
MC: esa es la gran idea y el desafío. Marcela Montero es la que tiene a su cargo la puesta pero esta es bien particular porque es una semipuesta muy austera. No tenemos ni un peso para hacerla y con siete sillas vamos planteando la historia. Marcela dirige toda la parte actoral de la ópera y nos ha orientado a todos los personajes, cosa que a veces los cantantes lo manejamos pero no desde el lado del teatro.
-No es una regisseur entonces...
MC: es una mujer de teatro que nos ayuda con esta puesta en escena. Y nos encantó que lo haga.
José Loyero: además, la idea es que esta puesta sea bien pedagógica para los chicos porque Mendoza no tiene una rutina de ópera incorporada. ¿Cómo hacés el escenario? ¿cómo aprendés el oficio? ¿cuántas óperas se hacen por año en Mendoza? La última fue “Aurora” y fue hace dos años. Por eso esto es algo que nos moviliza.
-¿Lo hacen junto a la Orquesta Sinfónica?
JL: Claro. Fue atinado el título de la ópera y por eso podemos hacerlo en el teatro Universidad. “Don Juan” tiene una orquestación más pequeña y por eso podemos usar este escenario.
MC: y la directora estará en escena, porque la necesitamos cerca nuestro. Los protagonistas son cuatro hombres y tres mujeres.
-¿Y quién va a dirigir la orquesta?
JL: Lucía Zicos. La conocimos hace tres o cuatro años, cuando estaba empezando su carrera. Desde entonces ha tenido un gran crecimiento y particularmente en la ópera. Hoy es una joven y talentosa directora de ópera y se ha ganado una buena reputación y gran proyección.
-Seguramente, esta experiencia servirá como disparador para poder hacer más funciones....
MC: esa es la idea. Los chicos ya están pensando en otras obras pero por ahora lo que queremos es trabajar bien a “Don Juan” y ver si podemos llevarlo a los departamentos. Este proyecto tiene mucho trabajo y sería genial poder continuarlo. Imaginate que el inicio fue con piano y ahora estamos llegando a orquesta.
JL: la idea es hacer más funciones. No estamos descubriendo nada: los didácticos son hoy los motivos que más desvelan a las orquestas en todo el mundo porque con ellos se forma público. Aquí y en otros países el problema es el mismo aunque en distintas escalas: cada vez va menos gente al teatro a escuchar orquestas. Por eso, trabajamos en estas puestas para recuperar gente y ganar gente nueva también. Hemos tenido buenísimas experiencias anteriores y por eso apostamos a esta puesta.
MC: y lo importante de todo esto es que ningún ego sobrepasó a otro. Todos hemos trabajado codo a codo y esa disposición fue la que nos permitió seguir adelante.
-La ministra de Cultura, Marizul Ibáñez, es regisseur de ópera. ¿Sienten que los ha apoyado en estas propuestas?
JL: me limito a ver la realidad. No tenemos óperas en Mendoza de manera constante. Entiendo y se cuáles son los impedimentos.
MC: hay algo que siempre atenta: se piensa en hacer “la” ópera y cuando llega el momento de montar esa obra, no se puede. Y no se hacen.
-”Dido y Eneas” fue un ejemplo que se podía hacer con imaginación y talento.
MC: esa fue una buena idea. La gente se fue contenta.
-Vale decir que la ópera tiene un público fiel y seguidor y que tiene una agenda mundial que es seguida por mucha pero mucha gente.
MC: es enorme el público que sigue a la ópera.
JL: tiene una potencia per se. Muchas veces pensamos que hay hacer una gran puesta y no es así. El sólo sentarte frente a una orquesta y cantantes te conmueve.
Walter Gazzo