Una pobre y desabrida ceremonia de clausura

Sin mayores expectativas, Brasil ofreció un deslucido espectáculo de cierre del Mundial. El acto duró 18 minutos y no tuvo mayor despliegue ni riqueza de ideas.

Shakira, Alexandre Pires, Ivete Sangalo, Carlos Santana y Carlinhos Brown interpretaron diferentes canciones ante un estadio Maracaná repleto de hinchas argentinos y alemanes a la espera de la gran final.

El acto se extendió durante 18 minutos y las 32 selecciones que disputaron la fase final del Mundial estuvieron representadas en el Maracaná, con destaque para las dos finalistas.

Con Río de Janeiro como escenario, el ritmo dominante fue la samba con la participación especial de la escuela de samba Académicos do Grande Rio, una de las más tradicionales agrupaciones de entre las que desfilan en el sambódromo durante el carnaval.

Tres de las canciones del espectáculo fueron Dare, en las voces de Shakira y Carlinhos Brown; Dar Um Jeito - We Will Find a Way, que es el tema oficial del Mundial y fue entonado por Alexandre Pires, Wyclef y Santana; y una serie de canciones brasileñas en el que se intercalaron Pires y Sangalo.

Una vez más, la ceremonia lució pobre, con un espacio escénico (la cancha), que nunca se vio verdaderamente ocupado; y lo que es más importante sin ideas brillantes en lo que respecta a puesta en escena.

Los artistas se apoyaron en algunos momentos en el uso de playback y la puesta se vio algo desprolija y poco ensayada.