Robin Williams ha vuelto a un centro de rehabilitación, el enésimo de su existencia tras décadas de lucha contra un mundo de adicciones. Claro que esta vez la versión para justificar su ingreso en la instalaciones de 'The Lodge' en Lindstrom, Minnesota, ha sido mucho más suave de lo habitual, una cuestión de precaución y nada más.
Según confirmaron fuentes del portal TMZ, el actor de 62 años ha optado por pasar "varias semanas" en el centro de rehabilitación como medida preventiva y no porque haya vuelto a tener problemas con la cocaína y el alcohol, dos sustancias a las que estuvo enganchado durante muchos años y que le alejaron de las pantallas de cine.
Las cuentas indican que el actor lleva ya ocho años sin haber probado una gota de alcohol ni haberse acercado a las drogas, después de que volviera a recaer en 2006 y se viera obligado a recurrir a la ayuda de los expertos. Lo suyo comenzó en realidad en la década de los 70, dando la cara cada vez que sus crisis se hacían insostenibles.
Fuente: elmundo.es
Tras superar el golpe, Williams logró encadenar una racha de 20 años lejos de sus viejas adicciones, aunque en 2006 volvió a recaer y convertirse en un problema serio para él y su familia.