Una de las tendencias más rendidoras del cine reciente es la reflotar cuentos infantiles clásicos y adaptarlos para el público adolescente. En los últimos años, se han estrenado con críticas dispares, films como Blancanieves y el cazador y Hansel & Gretel: Cazadores de brujas. En términos generales, la apuesta de todas estas películas consiste en oscurecer un poco los relatos originales, agregando una pizca de atmósfera truculenta.
Maléfica es la ópera prima de Robert Stromberg, un especialista en efectos visuales que ha trabajado en cerca de un centenar de producciones. El hombre ya tiene dos premios Oscar, por la dirección artística de Alicia en el país de las maravillas y Avatar. Con estos antecedentes, el despliegue visual de su debut como director ya estaba garantizado de antemano.
Lo primero que llama la atención en este producto de la factoría Disney es la confección del personaje de Maléfica. Esta nueva lectura de La bella durmiente centra su mirada en la villana, aunque en esta ocasión no sea tan mala. Si bien es cierto que hace un poco de ruido que la malvada encarnada por Angelina Jolie sea en los orígenes un hada bondadosa; a medida que avanza la historia esa decisión no sólo adquiere justificación, sino que también logra sacar partido de la ambigüedad a través de una sucesión de matices contrapuestos.
Sin anticipar las variaciones en el planteo y en la resolución con respecto al cuento original, se puede decir que la jugada de este film va por el lado de la actualización. De darle a la fábula un tinte más moderno, en el que la noción de "amor" adquiere una nobleza superadora del ingenuo toque mágico del relato que sabemos desde pequeños. Por otro lado, con tanta película bíblica o basada en relatos híper difundidos que aterrizan en las pantallas, ya era hora de dar un vuelta de tuerca, aunque para algunos signifique una suerte de traición a la matriz de la creación.
Para ser fiel a la concepción de los hermanos Grimm, mucho más importante resulta para Maléfica, salir airosa de las instancias en las que se pacta y se consuma el hechizo. Y en este sentido, Robert Stromberg supera el desafío con escenas potentes, tanto a nivel visual como dramático.
Con respecto al trabajo de Angelina Jolie hay que decir que si bien cumple, el resultado hubiera sido más equilibrado si se le daba margen de lucimiento a las otras figuras claves de la historia. Más allá de que el guión esté orquestado desde el punto de vista de su personaje, con todo dispuesto como vehículo de lucimiento para la actriz - que además es productora ejecutiva de este trabajo - por momentos su omnipresencia resulta un tanto exagerada.
Con sus virtudes y desaciertos, Maléfica logra ganar la pulseada a la previsibilidad de un cuento que ya todos conocemos desde la primera página. Y eso, en tiempos de anemia creativa, no es poca cosa.
Maleficent / Estados Unidos / 2014 / 97’ / APM13 / Dir.: Robert Stromberg / Int.: Angelina Jolie, Elle Fanning, Sharlto Copley, Imelda Staunton, Brenton Thwaites, Miranda Richardson .