Wallas, lo suyo no es tan grave

Antes de su doble presentación este fin de semana en N8 Estudio, el líder de Massacre habló con MDZ Radio sobre el presente de la banda y el pasado de una escena under de la que fue partícipe.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Y lo hicieron una vez más... Los Massacre se adelantaron nuevamente a su época, transformándose  en uno de los sucesos más destacados de la escena nacional. La banda de culto punk, que ya se convirtió en todo un clásico, recrea en sus canciones el romance (y la tragedia) de la historia de nuestra rock.

Y lo hicieron una vez más... Los Massacre llegan nuevamente a Mendoza, pero esta vez con un plus muy especial: una doble presentación, pautada para esta noche y mañana, que trae consigo dos excusas completamente distintas que a la vez se complementan.

En el primer show, los liderados por Walas van a despedir su último disco, Ringo (2011). La despedida tiene que ver con que la banda ya se encuentra trabajando en su próximo disco de estudio. Y con respecto a su segunda presentación, se van a dedicar a interpretar todas sus influencias: The Cure, R.E.M., The Ramones, T- Rex, Nirvana, Sumo, Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta, etc. 

- Ya que están despidiendo su último disco, ¿en qué etapa se encuentra lo nuevo de Massacre?

- Nos encontramos en la etapa inicial, la composición. Estamos todos los santos días metidos en nuestro estudio de grabación armando lo que son los estribillos, estrofas, estructuras, letras, lírica y los “no estribillos”, porque Massacre tiene cosas no convencionales y nos damos cuenta, por ejemplo, de que temas como “Tanto amor” (que tiene más de un millón de visitas en Youtube), no tiene estribillo. Algo no muy común por estos días, ya que el estribillo es pensado generalmente como algo importantísimo y necesario para tener éxito. Estamos trabajando en eso, en fabricar canciones.

- Pensando en esto de fabricar canciones a esta altura de la evolución y del tiempo que llevan juntos, ¿Massacre ya abandonó el método ensayo-error o esa cuestión lúdica siempre está presente?

- Nosotros trabajamos primero armando una algo digital. A esa etapa la llamamos “con batería de mentira”, ahí está la parte de ensayo. Después, cuando lo llevamos a lo físico, a tocarlo con instrumentos de verdad, es donde aparecen los errores que hay que pulir. Ahora estamos en la mitad de esos dos procesos, laburando con un demo de doce canciones y lo estamos llevando a la sala para tocarlo con instrumentos de verdad.

- Quince años después de su lanzamiento, Massacre revisita uno de sus discos más clásicos, que a la vez fue un punto de quiebre en su carrera. ¿Cuáles fueron los motivos para su re edición?

- En el año 98 grabamos ese disco, y es el único disco de nuestra discografía sobre el cual no tenemos los derechos. En su momento se fabricó, se distribuyó, y no existen más que las copias que se hicieron en ese momento. Entonces, como se hicieron pocas copias, se convirtió en un objeto de culto y ha llegado a venderse por 1.600 pesos en Mercado Libre. ¡Un CD! ¿Entendés? Ni siquiera un vinillo.  Por eso nos dimos cuenta de que al convertirse en un objeto de élite, había que reeditarlo. Como no teníamos los derechos para hacerlo, la única opción que nos quedaba era volver a grabarlo. El año pasado nos metimos en el estudio y lo grabamos de nuevo,  todo de cero. Volver a hacer el mismo proceso de hace quince anos, enchufar los equipos y volver a grabar. El resultado fue “Arial13”, que ya está en todas las desquerías al alcance de todos y no lo tenes que pagar a 1.600 pesos, sino lo que vale un disco.

- ¿Una reedición marcada por el espíritu de Luis Alberto Spinetta?

- Es verdad, la edición original tiene un track oculto, una sorpresa. En ese momento grabamos un NO clásico de los años sesenta, porque no es ni de los Rolling Stone ni de los Beatles ni de los Who, sino de una banda llamada The Kinks. La canción que elegimos fue “You Really Got Me”. Para el track oculto de la edición 2013 dijimos “no vamos a homenajear a un artista anglosajón, vamos con algo del Flaco Spinetta”. Y así grabamos una versión rock fuerte de “Ana no duerme”,  que está buenísima.

- Desde hace algunos años se está dando todo un fenómeno de bandas pensadas como empresa familiar y coordinadas por mujeres . El caso mítico serían Los Redondos, pero hay otros ejemplos, como Carajo y Los Pericos. ¿Cómo es la experiencia de trabajar con tu esposa como manager?

- Primero pasás por la experiencia de malos productores o malos managers, y después caés en lo familiar. Creo que a los que tenemos la inteligencia de darles el poder a las mujeres non va bien en la vida. Deberíamos ser cada vez más matriarcales, de hecho, los argentinos lo somos, no por nada elegimos a una mujer para que nos lidere. Estoy convencido de que si le diéramos el poder a las mujeres podríamos darnos el lujo de seguir siendo hijos toda la vida, sin abandonar el lugar de padres y de hombres, pero nos daríamos el lujo de ser cuidados por las mujeres, porque los hombres somos más territoriales, competitivos, guerreros.., más boludos. Las mujeres son madres, nos cuidan y son de buscar el bienestar común. Entonces, los que descubrimos eso le damos el poder a las mujeres.    

- ¿Cómo era la escena que te vio crecer?

- Con la democracia comenzamos a recibir las influencias del destape español pos Franco. Toda es nueva movida cultural que nos llegada desde allá (Almodóvar, la nueva corriente de bandas denominadas new wave) lo tradujimos acá. Después, cada uno eligió cómo ser. El circuito donde yo me movía, era muy radicalizado y punk. Existía un lugar llamado Parakultural, un sótano que quedaba en San Telmo, donde había dos dimensiones: una era el teatro y otra era el rock. A las 22 largaba con teatro varieté o underground, de ahí salieron Alejandro Urdapilleta, Humberto Tortonese, Diego Capusotto , Alfredo Casero; y a la madrugada, bandas en vivo: V8, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Comando Suicida, Violadores y nosotros, unos pichones muy chicos que en aquella época nos llamábamos Massacre Palestina.

- Hace poco le hice una entrevista a Patricia Pietrafesa, una de las fundadoras del punk y la autosugestión en el país, y una gran amiga tuya, que me contó una anécdota muy interesante: ¿es verdad que el underground del ochenta en nuestro país se gestó en un departamento de unas azafatas en el barrio de Almagro? 

- Es verdad, en la década del ochenta, en Argentina no se conseguía ningún instrumento, ni discos, ni libros relacionados con la cultura musical. Entonces, se recurría al “fenómeno de la azafata internacional”, que te traía cosas. En el barrio de Almagro conocimos a unas azafatas a las que les pedíamos todas esas cosas que acá no llegaban: libros, videos, discos, etc. Ahí se gestó el under ochentoso de Buenos Aires. Pero, además, hubo un fenómeno anterior muy importante que fue la famosa, simbólica, real y física valija que trajo Luca Prodan cuando vino a la Argentina. En esa valija, no sólo había disco, trajo la modernidad. Luego, nosotros como discípulos de aquello, le pedíamos a estas chicas que trajeran eso mismo.  En esas valijas llegaron discos de los Doors, Joe Division, The Velvet Underground, The Cult. Las azafatas internacionales de los ochentas y Luca Prodan, obraron como si fueran Los Marco Polo que trajeron la pólvora al país.

- ¿Pensás que con la llegada del “uno a uno” esa magia se perdió?

- Seguramente. Cuando nos hicieron creer que éramos una sucursal de Miami, cuando nos hicieron creer que lo único importante era el shopping, cuando nos dijeron que las ideologías habían muerto y todas esas pavadas. Por suerte, ahora estamos volviendo a recuperar nuestro patrimonio ideológico, cultural. Estamos con más ganas de ponernos la escarapela y que no venga la señorita y nos la ponga a la fuerza. Recuperando la militancia, la participación social. Todo esto hay que celebrarlo, porque no olvidemos que en un momento nos dijeron “las ideologías han muerto” y nos lo creímos de verdad.

Ficha - Massacre, "Gira Despedida de Ringo" en Mendoza.

Lugar: N8 Estudio (Godoy Cruz y Mitre, Ciudad).

Fecha: Viernes 30 y sábado 31 de mayo.

Hora: 22 y 23, respectivamente.