Basada en la saga “Canción de Hielo y Fuego”, de George R. R. Martin, la producción original de la señal ostenta una larga lista de galardones, entre los que se destacan el Globo de Oro y el Emmy.
Como las temporadas anteriores, los 10 capítulos de ésta nueva temporada reflejan el cuarto tomo de la saga literaria, continuando la historia de los Siete Reinos en los que distintas familias, lideradas por los Lannisters, los Targaryen y los Stark se disputan el Trono de Hierro.
La saga comenzó con el fallecimiento del rey Robert, las tiránicas medidas de su sucesor Jeoffrey y las noticias de que todavía existían herederos de la anterior dinastía que ponían en riesgo la corona. Para completar el cuadro, los salvajes, o aquellos que no pertenecen a la civilización, amenazan tomar el Muro, defensa natural de los Siete Reinos.
Una de las características de la obra es la cantidad de personajes y su prematura muerte. En el final de la tercera, una gran parte pereció en la Boda Roja, que originó nuevas alianzas para sostener el endeble trono de los Lannisters.
A pesar de haber perdido la guerra contra su sobrino Joffrey, Stannis Baratheon sigue considerándose el monarca reinante; mientras que el joven rey está a punto de contraer matrimonio, en otro casamiento que desembocará en tragedia.
La Guardia de la Noche, a cargo del Muro, debe tomar la decisión de elegir un nuevo líder en vista de la invasión de Caminantes Blancos. Por otra parte, bien alejada del continente, la heredera natural del Trono de Hierro, Daenerys Taygaryen, más conocida como Madre de Dragones, invadirá otra ciudad liberando esclavos a su paso.
Mientras tanto en la diezmada familia Stark, las hijas Arya y Sansa deben afrontar solas sendos peligros, mientras que su madre sufrirá un cambio sobrenatural. Los elementos fantásticos, que incluyen dragones y hechiceros de todas clases, son un complemento más de la intrincada trama.