George Harrison y la misteriosa luz de su muerte

A trece años de la muerte de la primera guitarra de los Beatles, su esposa Olivia afirma que tras el deceso del músico habría "iluminado su habitación". De qué se trata este fenómeno.

Escuchar el triple álbum  "All things must pass" de George Harrison, editado en 1970, pone en relieve la iluminación de toda la belleza musical del guitarrista, escondida durante los años beatles debajo de la mesa, salvo cuando iluminó con Something, Here comes the sun y While my guitar gently weeps. Algunos afirman que ese tiple álbum, por cierto muy exquisito y emocionante en sus melodías, fue una represalia a John y Paul por no dejarlo integrar el podio artístico del grupo, reservado en la mayoría de las canciones en el guitarrista base -asesinado frente a su casa el 8 de diciembre de 1980- y en el bajista.

En los últimos tiempos, el productor artístico George Martin se lamentó de no haber prestado más atención a las composiciones de Harrison, que fue acumulando material a la espera de poder colar sus temas entre los que llevaban la firma de Lennon-McCartney.

"All thing must pass" fue considerado la mejor obra de un beatle como solista.

Los arreglos de sus canciones y los instrumentos que dominaba -además de la guitarra, bajo, piano y batería, otros "no convencionales" como tambura, mandolina, ukelele, cítara, sitar y moog modular- hicieron a la personalidad de Harrison, conocido también por su viaje a la espiritualidad, iniciado en sus años beatles, que según él, “me abrió esta enorme puerta en el fondo de mi conciencia”.

Su vida estaba cambiando y ya no le movía mucho la exclusiva e históricamente única y repetible fama que logró de la mano del cuarteto de Liverpool.

“Tenemos fama y fortuna pero eso no es amor, no es paz“, dijo una vez.

Harrison contrajo matrimonio en dos ocasiones: con Pattie Boyd, de quien se divorció en 1977, y con Olivia Trinidad Arias, con quien tuvo su primer y único hijo, Dhani. 

En noviembre de 2001, Harrison falleció a los 58 años tras sufrir un cáncer de pulmón, y sus cenizas fueron esparcidas en una ceremonia privada en los ríos Ganges y Yamuna.

Según Olivia, en el momento de su muerte, Harrison habría "iluminado su habitación", como lo expresa en el siguiente video (en inglés):

 

"Una profunda experiencia ocurrió cuando dejó su cuerpo. Fue visible. El sólo… iluminó la habitación", dijo.

El músico había escrito en su álbum All Things Must Pass, “nada en esta vida que he intentado, podría igualar o superar el arte de la muerte”. 

Más allá de que si es creíble o no lo que dijo Olivia Harrison, lo concreto es que existen numerosos testimonios de individuos que aparentemente habrían despedido un brillo o generado una cierta luz al momento de morir, algo que según algunos círculos religiosos ocurre entre personas santas o que se han iluminado. Eso se lo conoce como “hacer cuerpo de luz”, la señal inconfundible de esta supuesta iluminación y trascendencia.

Estas luces, para la ciencia, son entendidas como las alucinaciones propias de una susceptibilidad mental.