Unas 500 personas asistieron anoche al Le Parc en el marco del lanzamiento del calendario vendimial, con las presentaciones de djs locales, nuestra banda mimada de electropop La Nueva Guardia y los arengadores bonaerenses Poncho.
Desde el comienzo de la noche, la dupla formada por Boris Rivas y Gonzalo Nehuen (bajo el alias de El Gordo y El Flaco), precalentaron a los asistentes con una buena dosis de disco-funk y algunos hits retro pop. La noche tímidamente empezó a tomar forma. Se sabe que al mendocino le cuesta entrar en clima. Un ambiente distendido, gente paseando por las instalaciones del enorme espacio cultural, unos cuantos haciendo sociales en el bufet, tomando una cervecita, o pidiendo algo para picar. Antes de que las bandas empezaran a tocar, una presentadora del Ministerio de Cultura invitó a las reinas de los departamentos a hacer su aparición. Y allí estuvieron ellas durante unos minutos, paradas en la rampa junto al escenario. El clima entre cool, moderno y distendido tuvo así su simpático paréntesis acartonado. Cómo lograr la integración de lo protocolar a un ambiente festivo sin que suene a pegote imposible, es un misterio difícil de resolver para los organizadores de este tipo de eventos.
A las 23:30 fue el turno de La Nueva Guardia, el dúo formado por el carismático Daniel Pérez Ibarburen como vocalista líder y el talentoso Martín Rez Masud en teclados, máquinas y voces; ofreció un show que fue ganando empatía con el público. Desde el 2010, la banda que antes navegó texturas tangueras se inclinó hacia el pop de sintetizadores; enfrentando el enorme desafío de ganar un público como el mendocino que generalmente suele estar más identificado con propuestas rockeras. La dupla gana cada vez más solvencia sobre el escenario, y en esta oportunidad se sumaron al combo un guitarrista, un percusionista y bailarines; destacándose la desopilante performance de Dieguito Mostrix en la canción Fusión Confusión. La Nueva Guardia paseó por tracks de su reciente disco Encendidos, incluyendo el potente segundo corte del disco (Nadie podrá decirnos que no), que tiene un video de pronto lanzamiento; y un cierre con el que terminaron de ganarse al público con el hit local Dame tiempo.
Cerca de las 0:30 la noche sí que se puso intensa. El ingreso de la banda bonaerense Poncho, vino a ratificar ese mote que le puso la crítica de que son la banda más pirotécnica de la escena nacional. Javier Zuker, Leandro Lopatín y Fabián Picciano terminaron de transformar al Le Parc en una desenfrenada disco. Lo de ellos es electrónica arengadora, con algunos tracks de buen gusto, y otros destinados al más estereotipado fervor punchi punchi. Una lista de canciones de sus discos Ponchototal y Carnaval, incluyendo hits como Take my hand y el híper difundido Please me; pusieron a todos a bailar y saltar.
Con una organización, sonido, luces y visuales impecables; Le Parc dio otro paso adelante y demostró que puede ser desde un espacio en el que confluyen artes y ciencias, hasta una pista en la que sólo por $10 todo mendocino puede bailar.