María Eugenia Ritó recibirá el alta esta semana después de más de dos semanas de internación por su adicción a las drogas.
La mediática vedette hizo una desmesurada exposición de su fragilidad emocional frente a las cámaras antes de ingresar al tratamiento. En estos quince días ha tenido apenas unos minutos para comunicarse con sus personas más allegadas, entre ellas su abogada Ana Rosenfeld.
Paradójicamente, o no tanto, lo primero que hará la Ritó al salir de la clínica es sentarse en algún set de televisión para contar los pormenores de sus días internada. Y desde ahí el recorrido ya está escrito: directo al Bailando.