El baterista de AC/DC, Phil Rudd, volvió a ser detenido después de tener una pelea con uno de sus antiguos guardaespaldas en una cafetería de Tauranga (Nueva Zelanda), donde se encontraron casualmente.
"Lo vi siguiendo a un tipo más alto y más grande y tratando de golpearlo", ha dicho el propietario de la cafetería. El otro hombre golpeó al músico en el pecho y le tiró al suelo.
Un tercer individuo, aparentemente el guardaespaldas de Rudd, trató de separarlos, con el resultado que el baterista comenzó a atacarlo a él. "En ese momento Phil comenzó a darle puñetazos y patadas a su propio guardia de seguridad, algo que me pareció gracioso", agregó el testigo.
Este hombre es un testigo en el caso contra el baterista por amenazas de muerte, posesión de drogas e intento de asesinato. Por esto, Rudd fue arrestado de nuevo, en este caso por violar su libertad condicional al tener contacto con alguien que no debía.
En cualquier caso, el baterista fue puesto en libertad a las pocas horas gracias al trabajo de su abogado y con la promesa de que éste se mantendrá alejado de las drogas y tendrá un comportamiento más adecuado.