Muchos de los famosos del espectáculo han logrado alcanzar picos de popularidad gracias a sus envidiables físicos. Rostros frescos y juveniles, cuerpos marcados y delgados y pieles suaves y delicadas hacen que las celebrities sean admiradas y se mantengan en la industria el mayor tiempo posible.
Por eso es que a muchos de ellos el solo hecho de pensar en la vejez los atormenta. Desesperados, suelen incurrir en prácticas quirúrgicas con tal de ocultar el paso del tiempo, pero no siempre están contentos con el resultado esperado. Eso fue lo que le pasó a la bella actriz Cameron Díaz, quien confesó haber probado el bótox para verse joven y que más tarde se arrepintió.
Durante una entrevista con un programa de televisión, replicada por Clarín, Cameron comentó que hubo un tiempo en el que empezó a preocuparle que su atractivo comenzase a deteriorarse y de joven tomó una decisión que nunca más volvería a repetir: inyectarse botox en el rostro.
¿Por qué nunca más lo volvería a repetir? Porque no le gustó ni medio como le quedó la cara, debido a que cuando se miraba al espejo no se reconocía. "No, no quiero ser así, prefiero ver mi cara envejeciendo a ver una cara que no es la mía", agregó la rubia.
Actualmente, la actriz es una férrea defensora de las caras naturales argumentando que los rostros son la muestra más palpable de la cantidad de risas que uno tuvo en la vida.