Diario El País de España sorprendió hoy a propios y ajenos al publicar una crítica feroz contra la película de Juan José Campanella, Metegol. La hizo el periodista Carlos Boyero y su parte más polémica dice lo siguiente:
Mis gustos sintonizaban escasamente con el cine que hacia Juan José Campanella. Algunas películas suyas como El mismo amor, la misma lluvia y Luna de Avellaneda poseen la facultad de alterarme los nervios. Por edulcoradas, charlatanas, intensas, seudolíricas y babosas. Las asocio con las estomagantes sensaciones que me procura el cine de Garci, Coixet y Tornatore, aunque este último me haya descolocado hace unos meses con la fascinante La mejor oferta.
Me ocurrió algo parecido con Campanella al disfrutar enormemente hace cuatro años en el festival de San Sebastián con la muy negra, compleja, dura, romántica, extraordinaria El secreto de sus ojos. Consecuentemente, esperaba con ilusión su siguiente entrega. Se titula Futbolín y ha inaugurado el festival. De entrada, sientes curiosidad por las razones de este director para hacer cine de animación después de las múltiples ofertas que imaginas habrá recibido a raíz del gran éxito que logró El secreto de sus ojos. Deduces que obedece a su oculta y fervorosa vocación por los dibujos animados y no a razones tan fenicias como que actualmente son las películas de este género las grandes recaudadoras en la taquilla. O simplemente, por su sagrado derecho a hacer lo que le dé la gana en su obra. Como pasé mi adolescencia fumándome las clases y escapándome del colegio para jugar al futbolín y al billar, tengo razones personales y melancólicas para que el tema me interese. Y desde que unos tipos geniales fundaron Pixar, ver cine de animación supone un placer impagable.
O sea, que me acerco sin prejuicios a la presunta magia de Futbolín. Pero no la encuentro. Ni al principio, ni en el medio, ni al final. El guion es muy pobre, la pretendida gracia no aparece, la historia de ese chaval vulnerable y soñador, que se enfrenta en un partido trascendental y ayudado por los jugadores de su amado futbolín a una especie de Cristiano Ronaldo que ha regresado al pueblo para vengarse de haber sido derrotado una vez en la infancia, está contada de forma monótona y plana. Tengo otro problema grave con ella, y es que todos los personajes están doblados al castellano, excepto uno inequívocamente argentino de cuya boca salen continuamente sentencias y metáforas. Esa caricatura tiene cierta gracia, pero es lo único que te puede hacer sonreír alguna vez en una película que pretende en vano durante todo su metraje ser graciosa, tierna y exultante. Tal vez los niños capten su encanto. A mí solo me provoca aburrimiento, indiferencia y alguna cabezada. Eso sí, los dibujos y la animación están muy trabajados, la técnica es brillante. Y me pregunto: ¿Para qué sirve?
El País de España critica a Campanella y su "Metegol"
En una nota de la sección Cultura, el conocido diario español hizo una crítica feroz a la película "Metegol" de Juan José Campanella.