Definitivamente, un show privado de Adele es tan costoso que hasta un millonario pegó un grito en el cielo cuando se enteró lo que la británica pretende cobrarle por cantar 25 minutos en el casamiento de su hija.
¿Cuánto pidió? Según el sitio Primiciasya.com, la premiada artistas quiso cobrarle 3.7 millones de dólares y el magnate sudafricano Vivian Imerman le dijo que no. El multimillonario ya había contratado anteriormente para otra boda a Amy Winehouse, pero esta vez prefirió cambiar de artistas.