La reina del pop fue expulsada de un cine por no dejar de usar su teléfono celular durante la exhibición del filme "12 Years a Slave", protagonizada por Brad Pitt.
El episodio causó molestia entre los asistentes a la proyección e incluso en los gerentes de la empresa Drafthouse, propietaria de las salas en donde se emitió el filme.
La cantante trató de explicar que usaba su teléfono por motivos de "negocios", según describió el Daily Mail.
Tanto fue el escándalo que desde la empresa dijeron que hasta que no emita una disculpa pública, la diva del pop no podrá ir a las instalaciones pertenecientes a la cadena.