La princesa del pop no tiene nada que esconder y es por eso que salió a hacer compras completamente relajada con unos shorts diminutos ¡y tacos!
En compañía de su guardaespaldas, Britney Spears compró ropa para sus hijos Jayden James y Sean Preston en distintas tiendas de Los Ángeles.
La cantante, que ya es noticia por su participación en el jurado de X Factor, se mostró muy poco producida, con el pelo recogido y algo despeinado, pero sin dudas todas las miradas fueron puestas en sus piernas.
Al descubrir a los paparazzi, Spears sonrió y siguió su ruta en su día de shopping, cargando varias bolsas para sus pequeños.
Fuente: Teleshow