Hoy a las 21.30, en el teatro La Compañía (San Martín 2494, Ciudad), se pondrá en escena la última función de Sur-realismo, el unipersonal escrito y protagonizado por Nora Fernández.
Luego de casi dos décadas del estreno en las tablas mendocinas, Nora Fernández emigró con Sur-realismo para representarla en escenarios del resto del país y de Latinoamérica, cosechando ovaciones y premios en su largo camino.
Con más de seis mil funciones, Sur-realismo se convirtió en una de las obras de teatro más vistas de la historia, y la gente de La Compañía decidió, como homenaje, que estuviera durante un mes y medio en su escenario.
Pese a las dos décadas transcurridas desde su estreno, los personajes interpretados por Nora Fernández no han perdido vigencia, y mínimos cambios, que corresponden más a aggiornamientos que a modificaciones sustantivas del texto, se han producido.
La fuerza con que Fernández nos descubre a una mujer política y sus conflictos, a una niña y su inocencia o a una discapacitada y su voluntad, entre otros personajes, han hecho de Sur-realismo una de las obras más representativas de la mujer que vive, siente y lucha.
La actuación de Fernández es impecable, enriquecida por una internacionalización de los personajes, mientras que el unipersonal en su totalidad tiene una gran cuota de humor, pero como todo buen humor no deja de cuestionarnos e interrogarnos.
El personaje de la mujer new age, por ejemplo, nos muestra todas las contradicciones en la que se cae cuando es más fácil (y simplista) crearse su propio universo y acomodarlo según las necesidades individuales.
De esta manera, Nora Fernández, con su galería de personajes, se burla de sí misma y hace que el espectador se ría también de sí mismo, viéndose reflejado, quizá no en la totalidad de un personaje, pero seguramente esas esenciales pequeñas cosas que nos hacen delirantes y racionales, compasivos e intolerantes, críticos y sumisos, humanos y animales de carga.
Hoy a las 21.30, última función de Sur-realismoen el homenaje del teatro La Compañía, un gran unipersonal que hizo historia.
Alejandro Frias