"Todo comenzó como cualquier fanático solamente interpretando las canciones, formando una banda, ensayando mucho, y con la misma pasión que hoy tengo en día, lógicamente el trabajo fue mucho, y en tantos años fuimos creciendo todos y tomando mucha experiencia en esto, la formula es...pasión y trabajo". Esto es lo que anticipó Pablo Padín a sus pares fanáticos de Queen la semana pasada en el chat de MDZ.
La gran diferencia entre estos y él es que él se rompe en el escenario haciendo de Freddie Mercury con su despliegue en voz y los teclados. Junto a Pablo anoche estuvieron en el escenario, Francisco Calgaro (guitarra, coros y teclados), Matías Albornoz en batería y coros y Ezequiel Tibaldo en bajo. Fue un buen despliegue de Dios salve a la reina. Fue de mayor a menor y a lo largo de las 21 canciones el clima se fue calentando hasta terminar con las 1500 personas que ocuparon el Auditorio Ángel Bustelo durante casi dos horas de nostalgia y pasión mercuriana.
"Haremos un recorrido por las distintas épocas de Queen y los clásicos nunca faltan y algun tema no tan conocido para los fanáticos", habían anticipado el viernes durante el chat de MDZ y no mintieron.
Como regalo y casi como si fuera un botín de recital los amigos sonidistas al final de show nos regalaron el listado y la secuencia de temas. Dios salve a la Reina convocó a Queen y se sintió. Nos salvó la vida por un rato.