Ayer, MDZ publicó un nota firmada por la periodista Jimena Catalá en la que se anunciaba que el Cine y Teatro Universidad prepara su partida de calle Lavalle.
Según las estimaciones de las autoridades universitarias, en el segundo semestre del 2013, el complejo se trasladará a las nuevas instalaciones que están construyendo en el Parque Central, al lado de La Nave Cultural.
Si bien hay intenciones en algunos funcionarios universitarios de poder seguir contando con el espacio, es difícil que esto suceda debido a que al tener su espacio propio (“La UNCuyo podrá utilizar el espacio como si fuera propio sin la presión de tener que abonar todos los meses una alta suma de alquiler", indicó Gustavo Corrales, coordinador de gestión cultural de la Secretaría de Extensión de la UNCuyo) la casa de altos estudios se ahorrará los 330 mil pesos los que, anualmente, invierte en alquiler.
Es más, ya hay varios productores de espectáculos (mendocinos y foráneos) que miran con ganas el espacio y algunos han llegado a manifestar por lo bajo que tienen toda la intención de alquilar el lugar para que vuelva a ser un teatro de más de 1.500 butacas, como lo era el “Cóndor”, espacio cultural que además era cine.
La idea es muy tentadora, porque ante la falta de espacios para espectáculos que tiene nuestra provincia poder contar con un teatro de esas características sería fenomenal. Pero también es cierto que si bien ahora el espacio está habilitado por la Municipalidad de Mendoza, sería muy difícil que esto suceda en caso que un particular quiera alquilar el lugar.
Según las exigencias municipales, hay que construir nuevas salidas de emergencia, readaptar los sistemas antiincendio y cumplir con una serie de normativas que terminarían complicando a los posibles nuevos arrendatarios.
Hay otra noticia para dar y es que, según confiaron fuentes oficiales a MDZ, hay una seria intención por parte del gobierno provincial de poner en funcionamiento nuevamente el teatro Gran Rex.
Hoy por hoy, en la sala de la calle Buenos Aires cayó una bomba de tiempo. Todo está intacto, pero con mucha tierra. Vale recordar que lo que era el hall de entrada ahora está lleno de locales comerciales.
El Gran Rex tiene que solucionar un problema con el pullman, agrandar los pasillos (es decir habría que sacar butacas) y algunos detalles más. De ser así, quedaría con menos de las 1.960 butacas originales pero seguiría siendo uno de los más grandes del interior del país.
Según confiaron fuentes extraoficiales, “lo del Gobierno es un rumor cierto pero nadie se ha sentado a hablar de manera oficial con los propietarios”.
Hay otro teatro que está en pleno centro y totalmente olvidado: el City, ubicado en el corazón de la galería Tonsa. La última actividad que hubo en el lugar fue ser sede de una iglesia evangélica. Está abandonado, con todas sus butacas colocadas (en su época supo tener 2.100) pero nadie se hace cargo del espacio. La deuda que mantienen sus dueños con la Municipalidad es millonaria y por eso cualquier negociación se estanca. Incluso, ni el mismo municipio se quiere hacer cargo del lugar.
Sería muy bueno para la actividad cultural mendocina poder contar con estos espacios, pero es totalmente cierto que debe existir buena voluntad de varias partes, entre ellas la Municipalidad de Mendoza quien es la encargada de habilitar o no el lugar.
Mendoza crece en población, la actividad artística es intensa y urge poder contar con más teatros.