Hoy, a las 21.30, en La Nave Cultural (Maza y España, Ciudad) se presentará la obra “Locos de contento”, de Jacobo Langsner. De la misma toman parte los reconocidos actores mendocinos Sara Torres y Marcelo Lacerna, bajo la dirección de Claudio Martínez.
Román y Claudia son un matrimonio de clase media con un hijo; viven en su departamento y desde el dormitorio de la pareja se pueden ver desfilar de manera irónica y divertida cada uno de sus problemas, virtudes, defectos y temores como así también los de toda nuestra sociedad.
Este matrimonio aguarda como anfitriones de una cena especial la llegada de su amigo Manucho, y un senador de la Nación, de quien se supone conseguirán el tan ansiado cargo de privilegio para Román. Esto le permitiría a la pareja quedar inmune de las sucesivas crisis que pudieran sobrevenir a nuestro país. Durante la espera y la preparación, aflorarán las esperanzas, los sueños, las desilusiones... Ocurren contratiempos, y eso desata una catarata de contradicciones, emociones, similitudes, diferencias, y soluciones absurdas para tratar de llegar a buen puerto.
“Locos de contento” es una comedia de Jacobo Lagsner, el autor de “Esperando la Carroza”, quien con un desarrollo ágil, vertiginoso, y un humor ácido y agudo, nos hace un recorrido por instantes cruciales en la vida de una pareja tan argentina como el dulce de leche.
Por eso, y para conocer mucho más de esta obra y de quiénes la interpretarán, Marcelo Lacerna habló con MDZ:
-¿Por qué eligieron “Locos de contento”?
-Porque la obra tiene una gran vigencia en la temática que aborda. Tiene un humor muy crítico, y nos obliga reírnos de nosotros mismos, de nuestras manías, de nuestras preocupaciones y obsesiones, que muchas veces son tan banales que pasamos a ser unos desquiciados que solo cometemos desatinos. Cada vez que ensayo me convenzo más que la obra no parece escrita por Lagsner –cosa que ha hecho muy bien por cierto-, sino por miles de parejas argentinas. Creo que todos tenemos un pedacito de estos textos, y muchos en el fondo tenemos un poco la ambición de zafar para siempre, de curarnos de las crisis que hemos pasado e inmunizarnos ante cualquier crisis que pueda nos pueda sobrevenir.
Esta obra, fue escrita en 1991, y este mismo equipo la estrenó en Mendoza en el 96, en un país que pasaba por la crisis de los noventa. Ahora pareciera que se avecinan crisis de otro tipo, pero muchos argentinos parece que no aprendemos y en nuestra intimidad seguimos poniendo la solución afuera de nosotros. Lagsner se ríe de esto y nos tira una punta para encontrar otra salida, desguazando la relación de Claudia y Román en un momento crucial de sus vidas, esperando que llegue a cenar un Senador de la Nación, que potencialmente será el salvador definitivo de estos dos personajes tan argentinos como el dulce de leche.
-¿Qué podés contar de Sara Torres?
-Sara Torres es una excelente actriz, que hasta 1996 desplegó de su talento en Mendoza, en numerosas puestas y elencos de grandes directores de Mendoza, como Walter Neira, Víctor Arrojo, Ernesto Suárez, Pinty Saba y Claudio Martínez. En el año 1996, partió a España a hacer un doctorado, y poco a poco se fue insertando en la actividad madrileña, dando clases en la Escuela de Cristina Rota –donde tomó clases entre otros Penélope Cruz-, en televisión ha compartido escenas con Federico Luppi, y actualmente es socia de Eduardo Milewickz –“La vida según Muriel”-, en La Compañía Cine, empresa de formación dedicada al entrenamiento de actores para cine y TV.
-¿Cómo surge que se unieran Sara, Claudio y vos para la obra?
-Hicimos esta obra en el 96, y nos fue muy bien, y a pesar de que Sara vive en España, nuestro vínculo como amigos y colegas nunca se cortó, hemos mantenido una comunicación fluida. Yo viví dos años en Madrid cuando fui a estudiar, y con Sara prácticamente pasamos a ser familia, una familia de primos mendocinitos sueltos en Madrid, junto con otros artistas menducos como Marcelo Orueta, Fabián Molino y Osvaldo Ciccioli, que vivían ahí en ese momento.
Sara además desde hace varios años cuando viene a Mendoza dicta seminarios de actuación ante cámara en la Facultad de Artes. Tal es el vínculo entre nosotros, que ella fue la que nos impulsó a montar la obra “Almacenados” –del español David Desola-, que hicimos junto a Aníbal Villa y Daniel Posada.
Por lo tanto este reestreno de “Locos de contento” es una consecuencia lógica de una complicidad de trabajo de muchos años, que tendrá su continuidad cuando se incorpore a “Locos de contento”, en reemplazo de Sara, otra grande de las tablas mendocinas como es Sandra Viggiani, que también compartió con ella momentos brillantes cuando ambas hacían el infantil “La máquina de jugar” – un gran éxito del Grupo La Libélula-, que dirigía Claudio Martínez.
-¿Por qué tengo que ir a ver la obra?
-Porque te vas a reír de vos mismo, te vas a ver reflejado en un espejo que te devuelve una sonrisa, pero al mismo tiempo te va a hacer pensar, te va a hacer dudar si vos y tu mujer no han escrito la obra.
“Locos de contento”, otra obra teatral que promete ser suceso
Sara Torres y Marcelo Lacerna se pusieron bajo la dirección de Claudio Martínez y esta noche, en La Nave Cultural presentarán esta versión de la célebre y divertida obra escrita por Jacobo Langsner. Antes, hablaron con MDZ.