Smail, el music hall que le arranca una sonrisa a Pachano

El jurado de Bailando por un Sueño estuvo, ayer, en el teatro Plaza acompañado por su hija Sofía y un gran elenco. A sala casi llena se llevaron la ovación de los mendocinos.

Aníbal Pachano trajo su show al teatro Plaza. Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Aníbal Pachano trajo su show al teatro Plaza. Foto: Pachy Reynoso/MDZ

En Twitter: @GemaGallardo

Con un teatro Plaza casi lleno, Aníbal Pachano presentó su último espectáculo Smail. En el mismo está acompañado por su hija Sofía y por un grupo de multifacéticos artistas que por medio de la danza hacen que el público esté entretenido por más de una hora y media. Pero por sobre todo que aplauda y tararee cuadros con algunas canciones de María Elena Walsh y Estela Raval, a quienes Pachano homenajea en este music hall.

Así, canciones de María Elena revivieron ese momento de la niñez disfrutando de un compás de pasos que marcaron el twist del Mono Liso o La Reina Batata.

Sin poder alejarse de aquello que lo catapultó a la fama como Boton Tap, el jurado de Bailando por un Sueño, y su elenco, se destaca justamente en el zapateo. Aunque uno de los mejores cuadros fue en el que Sofía Pachano y tres cantantes impecables tributaron a la gran Valeria Lynch.

Aníbal y Sofía Pachano en un pasaje de la obra que se vio en el teatro Plaza.

Con esta obra Aníbal intenta demostrar que no es el "caracúlico" que la mayoría de las personas cree y se da permiso para hacer reír y reírse con algunas humoradas muy bien logradas, más allá de ser sencillas.

Claro que un hombre tan verborrágico como Pachano no puede despedirse del público con una pieza que solo presente una sucesión de cuadros musicales bien interpretados. Así, el momento final fue destinado a un breve monólogo en el que no dejó pasar la situación actual del país, de los momentos difíciles que vivieron con su familia "gracias a esa que ahora tweetea", dijo por Graciela Alfano. También tuvo palabras para Marcelo Polino de quien dijo que "el moñito que usa al cuello parece no dejar que el cerebro se le irrigue".

Aprovechó la ocasión para destacar la presencia de Gabriel Canci, quien aparentemente luego de la función lo llevaría a divertirse un rato en la noche mendocina. Además, trajo a escena la necesidad de continuar difundiendo el HIV y ayudando a las personas que lo padecen.