Tonolec en Mendoza: el ave cantó y atrapó a todos

El dúo que fusiona la música qom, toba y folclórica con electrónica se presentó por primera vez en Mendoza. Llenó dos veces el teatro Universidad y el público los despidió con una ovación de pie. Disfrutá de las fotos y los videos.

Foto: Gentileza Tonolec
Foto: Gentileza Tonolec

Tonolec tiene un significado: es una palabra toba que significa ave caburé, el ave que hipnotiza con su canto y atrae a las presas. Para Diego Pérez y Charo Bogarín, “es muy poético el nombre, hablamos con la gente de la comunidad toba y nos contaron que ese nombre, además engoblaba la leyenda de esta ave, que atrae con su canto y en un momento abusa de su poder y come más presas de las que necesita, entonces los dioses la castigan y le dicen a todos los cazadores que sus plumas traen suerte, y el pájaro empieza a ser perseguido y desplumado. Nos pareció muy linda la moraleja de este relato sagrado, que enseña que cuando uno tiene una virtud y puede funcionar como canal, tiene que cuidar mucho eso y no abusar, porque en realidad eso es para compartir. Y a nosotros nos gustó eso, como un nombre que también nos tenga alineados, que nos cuide a nosotros de no caer en eso”.

Después de la excelente presentación que el dúo ofreció el sábado pasado en Mendoza, es necesario decir que el ave cumplió con creces en su función.

Bastó una hora y media de show para que el dúo brillara de la mejor manera. Diego Pérez es un genio musical y Charo Bogarín canta de manera excepcional y se mueve sobre el escenario de tal forma que es imposible sacar los ojos de su figura.

Y empezaron a desandar canciones: “Lamento”, “La cazadora” (tema qom), “Plegaria” (en lengua qom), “Baila baila” (en lengua qom), “Techo de paja”, “Mi caballito”, “Ay corazoncito” y “Llora tus penas” atraparon a todos con su dulzura y también aparecieron versiones excepcionales  como “El cosechero” de Ramón Ayala o “Zamba para olvidar” de Daniel Toro, tratadas de una manera delicada y moderna.


A eso hay que sumarle un detalle: en el teatro Universidad hay una celesta, un instrumento de percusión que se toca como un piano. Pertenece a la Orquesta Sinfónica y cuando fue descubierto por los visitantes, apareció la idea de hacer algo con ella. Así, se disfrutó de “Canción de cuna toba” y “El rito”.

El final fue para una versión cantada en lenguas qom y toba del tema de León Gieco, “Cinco siglos igual” para despedirse ovacionados con “Antiguo dueño de las flechas”.

Tonolec dejó marcado a fuego su paso por Mendoza y dejó en claro que siempre hay lugar para la renovación.