Volvió Rial: ¿qué pasó cuando fue a buscar a sus hijas?

Este lunes, en un vuelo de Alitalia procedente de Roma, Jorge Rial y Loly Antoniale arribaron a Ezeiza, luego de pasar juntos poco más de una semana en Italia. Rodeados de fotógrafos y sin hablar demasiado con la prensa, el conductor y la modelo aclararon que no están conviviendo, y ya están prestos a retomar sus actividades en Buenos Aires.

Foto: exitoina
Foto: exitoina

Por lo pronto, Rial hoy tiene que ir a reencontrarse con sus hijas, y recién el miércoles se reincorpora a “Intrusos”, que mañana sale grabado.

Apenas llegaron, lo primero que hicieron ambos fue comunicar la novedad por Twitter.

Fue a buscar a sus hijas

El romance de Jorge Rial con Loly Antoniale fue el tsunami que sacudió al mundo del espectáculo la semana pasada: todas las tapas de las revistas los tuvieron como protagonistas absolutos y su viaje romántico a Italia causó sensación.

Finalmente, el lunes por la mañana la pareja más buscada regresó al país e, inmediatamente, el periodista quiso ver a sus hijas, Rocío y Morena.

 "¡Buen día! Recién llegado a Buenos Aires. A dejar las valijas e ir a buscar a mis hijas. ¡¡¡Los tres estamos ansiosos de vernos!!!", escribió un eufórico Rial en su cuenta de Twitter.

Según pudo saber Ciudad.com, Jorge se acercó en horas del mediodía al country de Pablo Nogués que compartía con sus hijas y su ex mujer, Silvia D´Auro, para buscar a las niñas.

Silvia, quien se mostró sorprendida e indignada por el romance de Rial con Antoniale, eligió no ver cara a cara a su ex y le pidió a la empleada doméstica que trabaja en su casa que recibiera a Jorge para que pueda llevarse a Rocío y Morena.

A pesar de que estaba a tan sólo metros de su ex, D´Auro eligió evitar el cruce y, por ahora, la comunicación entre ellos sólo se da a través de mensajes de texto, para coordinar los momentos en que cada uno pasa a buscar a sus hijas.

Jorge Rial y su ex mujer afrontan separación que se hizo mediática y escandalosa de la noche a la mañana, y que no parece encontrar un final armonioso. Al menos por el momento.

Fuente: Exitoína / Ciudad