Los prejuicios, se cayeron hace tiempo. Déborah de Corral, la modelo noventosa que irrumpió gracias al programa televisivo El Rayo, se despojó de críticas desdeñosas hace rato y se instaló, cómodamente, en la música argentina. Formó parte del grupo Plum, hizo coros en un disco de Gustavo Cerati. Fundó la banda Imperfectos y hasta tuvo el tupé de cantar con INXS en Vancouver, en los Juegos Olímpicos del 2010. Los prejuicios hacia ella, hace tiempo que volaron.
En noviembre de 2010 lanzó Nunca o una eternidad, su primer disco solista, compuesto casi enteramente por ella, de la mano de la producción de Cristian Heyne. Déborah visitó Mendoza, y presentó su creación el viernes en el bar Jonnhy B. Good.
Su estilo es casi autodefinido, un “pop fresco”. Música espontánea, con letras combinadas de forma inteligente y un sonido prolijo. Un pop digerible y sutil, pero eficaz a la hora de atraer a su público, que según cuenta Deborah, es una audiencia joven. El video de su primer corte de difusión, Algo, emana un aire retro, un matiz british, con una estética seductora y naive, cuya melodía es imposible dejar de tararear.
“Estoy de gira por Córdoba y Mendoza, llevamos 4 días sin parar y es súper intenso, porque viajás un montón, hacés muchas notas con medios locales. Estoy presentando mi disco, que ya lo presenté en Buenos Aires hace bastante, pero hace meses que me vienen pidiendo de varios lugares del interior que los visite. Recién ahora tenemos tiempo para organizar la gira”, comenta la cantante en una entrevista exclusiva con MDZ.
El nuevo disco de Deborah, y su consecuente ingreso a los escenarios argentinos, instaura una vez más el mandato obligatorio de apoyar a los artistas nacionales. Mucho más si son mujeres, y sobre todo, si cantan pop.
¿Qué tan importante es la difusión profunda de este disco, antes de empezar a trabajar con algo nuevo?
El disco salió en noviembre y tuvo su proceso de producción, que duró un año. En referencia a la difusión, hicimos todo lo que pudimos localmente, el disco salió en un momento del año difícil de trabajar. Estuvimos trabajando en Buenos Aires y después por la costa, y de ahí hicimos un “parate” donde nos organizamos, con la estrategia y la agenda de promoción. También fui a Chile, donde el disco se editó hace poco y tuvo mucho éxito, por eso fuimos para no perder impulso. Recién ahora estamos arrancando con la agenda por el país y también vamos a continuar por la provincia de Buenos Aires, que está lleno de barrios a los que, por ahí, los músicos no van.
¿Cómo responde la gente en estos escenarios alternativos?
La gente siempre responde súper bien. Me encanta. El feedback de la gente, cuando hacés música, es todo. Obviamente uno trabaja por gusto personal, pero lo estás haciendo para ellos también.
¿Cuál es la estética del disco?
Es pop. Tiene 10 canciones, super pop, bien poperas, sobre todo en cuanto a estructura y la temática de las letras. Lo más interesante que se logró en este disco, de este tipo de pop, es la producción y la instrumentación de las canciones, es todo muy orgánico. Se logró un sonido fresco, muy colorido y muy alegre, pero sin la muletilla fácil de usar sonidos artificiales.
A capa y espada, la defensa del pop, ese supuesto "subgénero musical"
Estudiaste Ingeniería en Sonido, ¿Cuánta participación tuviste en el proceso de producción musical?
Lo que más aprendí en Ingeniería en Sonido lo logré haciendo, estando en el estudio. Realmente podés estudiar todo lo que quieras, pero si no tenés la experiencia, no lo podés aplicar. La verdad el conocimiento me sirve muchísimo a la hora de entrar a grabar canciones, sobre todo en estudios grandes. En esos casos obviamente voy a ir con un ingeniero y con un productor. Pero lo bueno es que yo tengo la capacidad y la experiencia por haber estudiado. Sé pedir lo que quiero, lo que necesito, de forma muy clara. No doy vueltas, puedo hablar técnicamente con un ingeniero. Se hace todo más rápido así, porque en general el trabajo del productor es traducirle al ingeniero lo que el artista quiere. Muchas veces el artista se expresa con palabras que no son técnicas. A veces podés tardar un par de días en llegar a lo que el artista tiene en la cabeza. Algunas veces es como “quiero un sonido que sea, no sé, un poco menos oscuro”, ¿Y qué es menos oscuro? Y así están años.
¿Quién escribe las letras?
Las letras las escribo yo, tuve participación de otros autores en algunas canciones, pero las letras en general son mías. Y el resto de la música también, pero a veces compartida con otros.
¿Planeas tu estética en referencia a los conciertos o presentaciones, teniendo en cuenta la “onda pop”?
No, no realmente. Para tocar me visto mejor, me gusta estar elegante. Pero no planeo ni mi estética personal ni la estética de lo que estoy grabando o lo que compongo. Una vez que lo tengo, trabajo alrededor de eso. Es más espontáneo, no es tan pensado.
Hace poco te enojaste con un medio por una entrevista que te hicieron, donde publicaron más sobre tu vida privada que sobre tu música ¿Te cuesta que te tomen en serio?
Me llamó la atención viniendo de ese medio, parece serio. Las entrevistas de música siempre son más del palo de la música. El periodista que me entrevistó también es del palo de la música, entonces yo me pregunté ¿por qué publica éstas boludeces? Porque no me preguntó tantas boludeces. Hablamos de un montón de cosas interesantes y no las publicó. Igual, hay que entender que hay ciertas cosas que son parte de mi vida, pero no es lo más importante y menos ahora. Con quién estuve o estoy, ese tipo de cosas. Hay que ser más tolerante y comprensivo con el hecho de que es promoción. Me dieron un súper lugar en ese diario, en la tapa de espectáculos, mucha gente mataría por ese lugar.
A la hora de la música, ¿Te pesa el pasado de modelo?
A mí no, parece que a algunos sí, a mí ciertamente no. Es parte de mi vida, estuvo buenísimo serlo. Lo que sí, no me gusta que me tomen a la ligera, porque me desvivo para hacer lo que hago. Todos sabemos con quién estuve de novia, pero no está bueno enfocar en eso. Me parece que es ser condescendiente con el público, el público no es tan boludo.
¿Cómo han sido las críticas profesionales al disco, hasta ahora?
Hasta ahora son muy buenas. Estoy muy agradecida de las críticas de mis colegas y periodistas de música, tanto de las opiniones públicas como las que me hacen personalmente. No me importa si me hacen críticas, pero, como te dije, que no me tomen tan a la ligera.
¿Cuál es el lugar actual de la mujer argentina en la música?
El sexismo en el ambiente es una realidad. Las chicas siempre, históricamente, fuimos “la novia de” o “la corista de”. Pero hoy en día las cosas cambiaron. Creo que en Argentina estamos despertando en referencia al lugar de la mujer, porque el público también lo exige. El público es espontáneo en cuanto a lo que escucha, es mucho más sincero. Tengo casi igual cantidad de fans hombres que mujeres, es muy parejo, y eso me llamó mucho la atención.