Flaco Suárez: ilustre para el país, ignorado en Mendoza

Ernesto Suárez acaba de ser reconocido nuevamente. Fue en el Festival Nacional de Teatro “Bahía Teatro”, donde lo aplaudieron de pie. Mientras tanto, los jóvenes mendocinos no tienen ni idea quién es y el Gobierno no le paga la pensión vitalicia que le otorgó.

Desde el 2 y hasta el 11 de marzo se lleva a cabo en la ciudad de Bahía Blanca el “VII Festival Nacional de Teatro 'Bahía Teatro 2012'” ; con la presencia de artistas locales, nacionales e internacionales de renombre.

Allí, en medio de ese encuentro, se decidió otorgar un premio a la trayectoria a Ernesto “Flaco” Suárez, el actor mendocino por excelencia.


Desde luego que cada vez que aparece una noticia como esta nos ponemos anchos, inflamos el pecho y señalamos con el dedo acusador al mundo, sacando chapa de la calidad de los nuestros.

El tema es que el Flaco es un tipo que tiene reconocimiento permanente de distintos ámbitos nacionales, internacionales y locales.

Y hace dos años atrás la mismísima Legislatura provincia lo reconoció y por sus 50 años trabajo en ámbito cultural le otorgó la pensión vitalicia destinada a los hacedores culturales por su calidad y trayectoria.

Tanta felicidad sólo se podía opacar con una muy mala noticia: nunca pudo cobrar la pensión.

“Cuando fui a cobrarla el contador me explicó que, como ya cobraba una jubilación como profesor de la Universidad (un monto que por entonces era de 1.600 pesos) no me correspondía recibir esa pensión". En 2010 era una suma aproximada de 1.200 pesos. Según informa Cultura, la cifra hoy es de 3.000.

Ese día fue especial: hubo un acto oficial, un diploma y Cristian Racconto sonriendo a diestra y siniestra. Y nada más.

“No es la plata lo que me molesta sino la falta de respeto” dice el Flaco.

Y seguramente no verá un mango.

Pero algo más sucedió por estos días como para tener en cuenta. En una de las instituciones educativas terciarias de Mendoza se les hizo la siguiente pregunta a los alumnos, en un cuestionario anónimo:

“-Si mencionamos a Ernesto Suárez y Gladys Ravalle, ¿de qué estamos hablando?”.

Una escasa cantidad atinó a responder algo: unos pusieron “locutores” y otros “periodistas”, pero la gran mayoría obvió ese punto para seguir adelante con las demás respuestas. Ninguno de los chicos (que van de los 19 a los 25 años) contestó: “teatro” o “artistas”.

Y esto es preocupante.

Mientras el resto del país reconoce a nuestros talentos, acá los desconocemos y hasta les tomamos el pelo, usándolos de manera inescrupulosa.