Desde la tarde los chicos fueron llegando a la Plaza Independencia con toda la intención de disfrutar del show de Gustavo Cordera y su banda. Exactamente a las 22 el Pelado subió al escenario y empezó a desandar su rutina, que incluyó sus canciones más destacadas de su faceta solista y tan sólo “El baile de la gambeta”, de aquella época donde ponía su voz en Bersuit Vergarabat.
Pero la sorpresa grande de esos jóvenes (y muchísimos padres que quisieron disfrutar de esta propuesta) fue que cuando sonó “La bomba loca” nadie imaginó que el show terminaría así, abruptamente. Es que recién llevaba una hora de concierto y se esperaba mucho más entrega de parte de los artistas. Además, se sufrió muchísimo con el sonido que nunca logró conformar.
Así, a las 23, con el escenario vacío y la sorpresa generalizada de la multitud, anunciaron el inicio del show de fuegos artificiales que iluminó de la mejor manera la noche mendocina.
Atinadamente, al finalizar los quince minutos de luz, en la Plaza empezó a sonar Bob Marley y todos se fueron silbando bajito, con gusto a poco.