A muy poco de la entrega más triste de los Grammy

Ya están llegando las estrellas a la alfombra roja. El regreso de Adele y el encuentro entre Rihanna y Coldplay, en la ceremonia de entrega de galardones. Y el sentido homenaje que se viene para la cantante fallecida Whitney Houston.

Calle 13, gran nominado. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Calle 13, gran nominado. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

¿Qué puedo hacer para que el público esté tres horas y media viendo los Grammy?", se pregunta el productor de la ceremonia de los premios Grammy, Ken Ehrlich. Pero parece que eso ya no es un dilema. Desde la edición anterior los organizadores de la ceremonia encontraron la fórmula perfecta para que la audiencia televisiva y los invitados la pasen muy bien, consigna Gabriel Plaza para La Nación .

Grandes conciertos en vivo y cruces muy especiales (el año pasado el encuentro entre Cee Lo Green y Gwyneth Paltrow haciendo el hit "Fuckyou" fue de lo más divertido), sumados a la adrenalina de unas ternas muy musicales, tuvieron a todos agarrados a sus butacas hasta el final. Esta ceremonia, que será transmitida en vivo hoy, a partir de las 22, por la señal TNT y será conducida por LL Cool J, irá por más.

Adele, el gran fenómeno mundial por su álbum 21, volverá oficialmente a los escenarios en el Staples Center de Los Angeles, tras la operación en las cuerdas vocales. "Voy a estar cantando en los Grammys. ¡Ha pasado tanto tiempo que he comenzado a olvidar que soy una cantante! No puedo esperar", anunció Adele en su cuenta de Twitter. La cantante británica defenderá en vivo sus seis nominaciones para este año, donde aparece en las categorías más importantes: "Grabación del Año" y "Canción del Año".

Otra de las chicas que no quisieron faltar a esta edición de los Grammy 2012 es Katy Perry, que tras los dramas sentimentales de su divorcio millonario con Russell Brand, confirmó su participación para formar parte de los musicales en vivo. Esta será la primera vez que Katy Perry aparece en una ceremonia de premiación tras declinar la invitación a los People's Choice Awards, que se entregaron en enero.

El que hace zapping pierde porque los productores de la ceremonia cranearon un buen desfile de presentadores estrella como Jack Black, Fergie, Ringo Starr, Marc Anthony, Dierks Bentley, Drake, los músicos de Lady Antebellum, Miranda Lambert, Gwyneth Paltrow y Ryan Seacrest, además de varios encuentros musicales imperdibles como el gran regreso de los Beach Boys. La formación original con Brian Wilson, Mike Love, Al Jardine, Bruce Johnston y David Marks se volverá a reunir tras quince años de silencio para tocar en vivo junto a Foster The People y Maroon 5.

El otro número fuerte de la noche es el que protagonizarán la cantante Rihanna y el grupo Coldplay, que cantarán el tema "Princess of China", que grabaron juntos para el álbum Mylo Xyloto, de la agrupación que lidera Chris Martin. Pero la cosa no termina ahí porque habrá conciertos de Bruce Springsteen, Paul McCartney, y una dupla entre Nicki Mimaj y Taylor Swift, en una ceremonia donde todas las fichas están puestas en el cantante de hip hop Kanye West, quien después de lanzar su quinto álbum e iniciar su colaboración con Jay-Z en Watch te Throne, llega a esta entrega ternado en siete categorías y peleando los rubros más importantes como "Canción del año" junto a Bruno Mars y Adele.

Esta edición suma otra sorpresa. En una carpa dance, creada especialmente fuera del Staples Center de Los Angeles y con capacidad para mil personas, se presentarán los Foo Fighters (nominados en cinco categorías) y el productor dance Deadmau5 para una versión rockera y remixada del tema "Rope". La fiesta bailable, que confirma el crecimiento que tuvo la música electrónica dentro de la industria (el rubro fue incluído en los Grammy recién en 2003), continuará con la participación de su máxima estrella, el DJ y productor David Guetta y los cantantes Chris Brown y Lil Wayne. "Este año decidimos tirar la casa por la ventana", prometió Ken Ehrlich, en diálogo con la agencia AP.

Por lo que ya se sabe será una de esas ediciones para no perderse

 

Fuente: La Nación