A diferencia de "Evita", la segunda esposa del presidente argentino Juan Domingo Perón, personificada varias veces en el cine, María Estela Martínez de Perón ("Isabelita"), su tercera mujer y uno de los personajes más resistidos de la historia política argentina, no había sido retratada nunca antes en detalle en la pantalla grande hasta "Puerta de Hierro. El exilio de Perón", de Víctor Laplace y Dieguillo Fernández.
La responsable de retratar a "Isabelita", que a diferencia de Eva, tenía una vocación política casi nula -lo que no impidió que asumiera la presidencia tras la muerte de Perón- es la actriz Victoria Carreras, hija del director de cine Enrique Carreras.
"María Estela es un personaje ligado a lo más doloroso de nuestra historia reciente, por eso fue un personaje disimulado y silenciado durante mucho tiempo", dijo Carreras a dpa. "Creo que Víctor (Laplace) tuvo mucho coraje al incorporar a la película a este ser misterioso y contradictorio, que despierta reacciones tan dispares".
"Puerta de Hierro", estrenada hoy en la competencia latinoamericana del Festival de Cine de Mar del Plata, se centra en los últimos años del largo exilio del presidente argentino en las afueras de Madrid, desde donde preparó su regreso al país después de casi 17 años de proscripción. Y también se detiene en la relación de Perón con "Isabelita", aquella bailarina de cabaret que conoció en Panamá y que se convirtió en la mujer que más años pasó a su lado.
Carreras compone a una Isabelita ingenua, caprichosa, políticamente desinteresada pero con cierta dulzura a la vez. "Cada gesto, cada cosa que dice, desde el rosario que usa hasta su peinado, su ropa y sus uñas postizas, todo fue investigado en detalle y corroborado con datos de archivo", dijo la actriz. "No me toca a mí juzgarla. Un actor debe vaciarse para poder incorporar a un personaje".
Para reconstruir a esta mujer frágil e influenciable, de quien se dice que practicaba ritos espiritistas con el cadáver de Eva Perón bajo el influjo de José López Rega, apodado "El Brujo", y que tras asumir la presidencia ya de regreso en Argentina fue derrocada por los militares en 1976, Carreras se basó sobre todo en sus fotografías. "Yo trabajo a partir de la fotografía, más que los archivos fílmicos, porque encierran claves gestuales y me permiten reconstruir mejor el devenir corporal", explicó.
Sin embargo, Carreras dice que una de las claves para entender cómo esta mujer se convirtió "en imprescindible" para Perón, y que le sirvió para componer al personaje, es una carta que Perón le escribió a un amigo desde Panamá al poco tiempo de conocer a María Estela: "Toca el piano, canta y baila, cocina, nos hace la vida más fácil, ni por pasteles la dejamos ir".