por Willy Moreno
Los sueños sólo una vez se hacen realidad y pasaron muchos años para poder ver el mío cumplido. Desde los 13 años comenzaron a viajar por mis oídos para convertirse en mi banda emblema, sin ser fanático, sino emocionalmente adepto a su sonido. Marillion.
Desde la era de su cantante fundador Fish, el cual hace muchos años casi vino al Gran Rex mendocino y nos quedamos unos pocos esperándolo, hasta la era Steve Hogarth el cual le dio su impronta comercial, desafectándolo de su guía sinfónica, ha sido una de las pocas formaciones de los 70´ que no se amparó sólo en su grandes éxitos para pasear por el mundo, sino que sigue grabando discos nuevos y generando éxitos hasta nuestros días.
Y por fin se dio. El jueves 18 desembarcaron en el Teatro Caupolicán de Santiago de Chile, luego de haber pasado por Brasil y Argentina.
La formación británica formada por su cantante Steve Hogarth, Steve Rothery como guitarrista, Peter Trewavas en el bajo, Ian Mosley en batería y Mark Kelly en los teclados, dio inicio a su show a las 21.15.
Hogarth se ubicó en el medio del público en la bandeja superior del Caupolicán y ante el delirio del público, la banda sorprendió en el escenario comenzando con “Splintering Herat”.
La banda sorprendió a cada instante y nunca bajó la guardia. Su sonido fue impecable y navegó el show entregando clásicos como “Beautiful” y “Fantastic Place”. El público mostró a cada instante el afecto al genio de Rothery cada vez que hizo sonar sus guitarras.
Los tiempos han cambiado y seguro que lo que hoy fueron miles de celulares, hace años hubieran sido encendedores cuando Marillion tocó el más clásico de todos: “Kayleigh”. En este tema Hogarth no fue de la partida ya que el público se adueñó del canto y al estilo Fish lo cantó de punta a punta ante la sonrisa de Rothery que acentaba con cabeza cada melodía que el teatro coreaba.
Otros éxitos que surcaron la noche santiaguina fueron “Lavender”, “Neverland”, “No One Can” y “Sugar Mice” entre los más populares. También de la partida fue “Power” que forma parte de su última placa “Sound that can´t be made”.
Marillion, que no visitaba Chile desde 1997, deleitó a su publico a más no poder y lo maravilloso fue que no hubo un bis, sino tres, lo que hizo que el show durara dos horas y cuatro.
Lista de temas
Splintering Heart
Slainte Mhath
You're Gone
Sounds That Can't Be Made
Beautiful
Power
Fantastic Place
Hooks In You
Kayleigh
Lavender
The Great Escape
King
Neverland
The Invisible Man
No One Can
Easter
Sugar Mice