Rocío Marengo estuvo en China y volvió espiritual. Viajó al país asiático para trabajar en una campaña publicitaria. Después, la rubia aprovechó para quedarse a pasear por el gigante asiático y se convirtió en la verdadera geisha exótica.
"¡Pasé 12 días increíbles! ¡Fue un viaje perfecto!", exclamó feliz Marengo a su regreso a Buenos Aires.
Según Minuto Uno, la rubia estuvo en Sudáfrica primero, y aprovechó las horas libres que tenía antes de seguir viaje para visitar el zoológico local, donde terminó en el foso de los cachorros de león blanco.
Por fin, Marengo llegó a Hong Kong y quedó obnubilada: "Acá es todo totalmente diferente. Ya desde que bajás del avión, porque la gente habla tan distinto, ¡no entendés nada! Aprendí mucho de cultura. Por ejemplo, no sabía que China y Hong Kong, que durante muchos años fue manejada por los ingleses, estaban separadas", relató aplicada la modelo a la revista Paparazzi.
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