"Hoy podría estar muerto”, arranca livianito Mariano Martínez (32) la charla con GENTE en el bar de Pol-ka, mientras, no para de recibir besos y saludos de sus compañeros de Los Unicos -el programa con mayor rating de la tele-, que desfilan en busca del ansiado almuerzo.
Primero viene el apretón de manos de Nicolás Vázquez. Después el abrazo con Griselda Siciliani, que le ordena: “Hablá bien de mí, si no...”. Y antes de continuar con tamaña declaración que provocó el arranque de la nota, ordena al mozo una pechuga deshuesada a la plancha y un plato de tallarines con unas gotitas de aceite de oliva.
Se nota que se está cuidando el muchacho. Su personaje de Diego Rouvier, sex-symbol, joven, millonario, metrosexual, excéntrico, súper inteligente, sin compromisos, con impresionante capacidad deductiva, altísimo coeficiente intelectual y gran capacidad de liderazgo.
El actor aclara que en la actualidad está practicando boxeo, el deporte que más lo entusiasma, aunque reconoce que tiene debilidad por “los fierros” -las pesas-, y deja bien en claro que no quiere tener el físico de un patovica. También hace yoga ashtanga para “disfrutar el presente” y estar en paz consigo mismo.
En las cuestiones referidas al amor, está en pareja desde hace tres años con la exquisita modelo Juliana Giambroni, y con un bombón de hija, llamada Olivia, que tiene unos rulos rubios y unos ojos celestes increíbles, según la foto actualizada que Mariano le exhibe a este cronista. Sí, aquel pasado tumultuoso en mujeres parece haber quedado atrás.
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