La intérprete de Hold it against me, se metió en un baño químico de color azul y fue lanzada al aire, gracias a dos cuerdas atadas a dos grúas.
Antes de ingresar le preguntaron si le tenía miedo a la caca o al pis, a lo que la rubia contestó que no y se sumergió en este cocktail supremo.
Con una cámara encendida, se pudo ver y escuchar los gritos de Britney, que no la pasó nada bien.
Fuente: Teleshow